Hebreos 1:1-2
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quién constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.
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16 de octubre de 2011
La anáfora
La anáfora, es una figura retórica cuyo nombre proviene del griego ‘anaphora’, que quiere decir ‘repetición’. Aunque debemos decir que hay varias figuras que se pueden agrupar dentro de la repetición, ya sean de letras, de frases o palabras; ésta, la anáfora consiste en una repetición de la misma palabra o palabras al principio del verso o frase en la prosa, bien de forma continua, bien de forma discontinua. La razón de ésta, casi no necesita explicación, pues es claro que es usada para resaltar, insistir o persuadir al lector u oyente. Esta figura en la palabra de Dios es usada a cada momento, pues Dios siempre ha buscado llamar nuestra atención y ha usado para ello todos los recursos literarios, y entre ellos el lenguaje de la persuasión y la insistencia. Veamos algunos ejemplos bíblicos, donde podremos apreciar mejor esta figura.
Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir (Deuteronomio 28:3-6)
Jehová se acordó de nosotros; nos bendecirá;
Bendecirá a la casa de Israel;
Bendecirá a la casa de Aarón.
Bendecirá a los que temen a Jehová,
A pequeños y a grandes. (Salmo 115:12-13)
Aquí podemos ver la intensión de que Jehová bendecirá, en todos los campos de la vida a todos aquellos que oyen su voz y ponen sus mandamientos por obra; especialmente estos versículos estaban dirigidos a los israelitas; pero desde luego, hay una extensión para todo aquel que decide escuchar la voz de Jehová.
¿Hasta cuándo los impíos,
Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?
¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras,
Y se vanagloriarán todos los que hacen iniquidad? (Salmo 94:3-4)
He aquí la desesperación del salmista, al ver que los impíos prosperan y se jactan de su buena situación frente a aquellos que siguen a Dios, que en muchos casos tienen pruebas y dificultades; no sabiendo aquellos que esas situaciones, lejos de ser tropiezo para estos, son una grande bendición; sin embargo es evidente que en algunos la situación es tal, que nos puede llevar a la desesperación.
Alabad a Jehová desde los cielos;
Alabadle en las alturas.
Alabadle, vosotros todos sus ángeles;
Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.
Alabadle, sol y luna;
Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.
Alabadle, cielos de los cielos,
Y las aguas que están sobre los cielos. (Salmo 148:1-4)
Este es un Salmo que exhorta a toda la creación, a alabar a Jehová por todas sus bondades y maravillas. Él es el único digno de ser alabado.
Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías. (Jeremías 5:17)
En un esfuerzo por advertir a los israelitas de las consecuencias que les traerá su mala conducta, y su falta de confianza en Dios; él autor bíblico, a través del Espíritu de Dios, trata de que entiendan que vendrán de seguro invasores al país y lo dejarán en la ruina total.
Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. (San Mateo 5:3-11)
Hay que ver cómo el Señor Jesús se esforzó en que entendamos que seremos bienaventurados, cuando pasemos por esas situaciones, que aunque son difíciles, siempre nos harán bien, porque alcanzaremos un objetivo supremo.
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (Romanos 8:33-35)
Aquí el énfasis esta en dar a conocer que aparte de Cristo no hay nadie que nos pueda juzgar, nadie que nos pueda condenar y nadie que nos pueda separar de su amor; pues ¿quién podrá hacerlo? Así es nuestro Cristo, el bendito hijo de Dios.
Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos, tocante al Verbo de vida. (1 Juan 1:1)
Aquí el apóstol Juan quiere poner toda la fuerza en darnos a entender que lo que él está escribiendo, es verdad; que él y los otros apóstoles son testigos presenciales de algunos de esos hechos y de los que no lo son, ellos han hecho averiguaciones minuciosas a fin de establecer la verdad de esos hechos, la verdad a cerca de Jesús.
Creo que con estos pocos ejemplos usted ha comprendido muy bien el objetivo de usar la figura retorica ‘anáfora’; sin ella es posible que muchos pasajes pierdan la fuerza, la urgencia, la seguridad, o cualquier otro concepto que se pretenda introducir y que se desee dejar bien en claro. Ya pronto estaremos hablando de otra figura retorica importante. Bendiciones.
5 de noviembre de 2010
El hipérbaton
El hipérbaton es una figura retórica, que consiste en alterar el orden lógico de las palabras en una expresión. Todo idioma tiene establecido un cierto orden lógico en las palabras de una oración, lo que se llama sintaxis; y cada idioma tiene por supuesto leyes más, o menos estrictas, que permiten alterar ese orden. Se dice por ejemplo que el alemán, es un idioma que permite muy poco esta alteración; en el caso del inglés, también representa cierta dificultad, pero el español da mucha más libertad para hacerlo, y también por lo que sabemos son así, el griego y el latín. En el caso del español bíblico, algunas veces la sintaxis es alterada para imitar al original en latín o en griego; pero generalmente se lo hace para destacar o resaltar el significado del elemento que ha sido desplazado de su posición normal en la oración. Ya sea que haya sido desplazado hacia el final o hacia el comienzo, siempre cumplirá esa función; y es por supuesto una figura muy recurrente, especialmente en las traducciones más antiguas. Como se sabe, los idiomas van cambiando con el tiempo y así, podemos ver en el antiguo español, mucha más riqueza expresiva en este sentido; y lamentamos que las nuevas traducciones, por adaptarse al lenguaje actual, hayan disminuido esa fuerza.
Veamos algunos ejemplos bíblicos, donde podamos observar esta figura; y donde podamos apreciar el beneficio de usarla. Recordemos que nuestros artículos, están siempre basados en la versión ‘Reina Valera 1960’.
Génesis 44:7 “… Nunca tal hagan tus siervos”
La copa de José ha sido puesta en el costal de uno de sus hermanos, aunque estos no lo saben aún, pero se dan cuenta de que están en riesgo de ser acusados de robo; y queriendo resaltar su inocencia, ellos emplean esta expresión, tratando de hacer notar que ellos jamás, en ninguna circunstancia, nunca, harían una cosa así. Parece una muy mala sintaxis, pero cumple bien el objetivo; una expresión más llana podría ser: Tus siervos nunca hagan tal (cosa).
Salmo 115:1 “No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”
Aquí el salmista desea dejar en claro que él pide a Dios, que no nos de gloria a nosotros los hombres, de ninguna manera, pues delante de él, no la merecemos; antes bien, esa gloria sea dada a su propio nombre. La expresión normal podría ser: Da gloria a tu nombre, oh Jehová, no a nosotros.
Isaías 66:21 “Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová”
Independiente del concepto que se quiere expresar, aquí lo que se desea es poner todo el énfasis en que esto lo ha dicho Jehová; al poner al final la expresión ‘dice Jehová’, el autor consigue su objetivo. Este es un estilo muy usado en la Reina Valera y en otras versiones, porque se desea conservar esa fuerza del original, que toma muy en cuenta el origen de las palabras; no vienen simplemente del profeta, que en este caso es Isaías, sino que vienen directamente de parte de Dios. La sintaxis llana, podría ser: Y Jehová dice, tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas.
Juan 6:60 “…Dura es esta palabra…”
Esta frase pone todo el énfasis en la dureza o severidad que tenían las palabras de Jesús, para aquellos que la escuchaban; más que resaltar que eran palabras de Jesús, ellos quieren resaltar la calidad de ellas. Un orden llano de esta expresión sería: Esta palabra es dura.
Mateo 5:3-10 “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 5Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”
Jesús quiere resaltar las bienaventuranzas para aquellos que cumplen con los deseos de Dios; él parte todas sus expresiones, poniendo primeramente la palabra ‘Bienaventurados’, porque eso es precisamente lo que serán aquellos que hagan lo que dictan el resto de esas oraciones; y para Jesús, es más importante el cómo se sienten sus seguidores, que como viven el momento de dificultad, aflicción, o estrechez. Algunas de las expresiones normales podrían ser: Los que lloran, son bienaventurados porque…, los que tienen hambre y sed de justicia, son bienaventurados porque…, etc.
Mateo 5:11 “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”
Aquí, el hipérbaton no solo está al principio de la oración, como en los casos anteriores; sino que también se trata de hacer notar claramente la causa de la bienaventuranza, cuando otros hablen mal de nosotros; seremos bienaventurados solo si ellos están mintiendo. En otros casos la parte final de la expresión podría guardar el siguiente orden: y digan mintiendo, toda clase de mal contra vosotros.
Esta es, apenas una pequeña muestra de lo que se puede encontrar en la Biblia, a cerca de la figura retórica llamada hipérbaton; que por supuesto hace mucho más rica la expresión, poniendo el énfasis donde corresponde y presentándonos mucho mejor la idea. Esperamos que usted sea bendecido, con este pequeño artículo y que su próxima lectura, sea mucho más sustanciosa que de costumbre. Nuestro afán es aportarle algunos elementos literarios; a fin de que la Biblia llegue a ser su amiga, su consejera, su guía, y su luz. Espero también sus comentarios. Que Dios los bendiga. Amén.
Veamos algunos ejemplos bíblicos, donde podamos observar esta figura; y donde podamos apreciar el beneficio de usarla. Recordemos que nuestros artículos, están siempre basados en la versión ‘Reina Valera 1960’.
Génesis 44:7 “… Nunca tal hagan tus siervos”
La copa de José ha sido puesta en el costal de uno de sus hermanos, aunque estos no lo saben aún, pero se dan cuenta de que están en riesgo de ser acusados de robo; y queriendo resaltar su inocencia, ellos emplean esta expresión, tratando de hacer notar que ellos jamás, en ninguna circunstancia, nunca, harían una cosa así. Parece una muy mala sintaxis, pero cumple bien el objetivo; una expresión más llana podría ser: Tus siervos nunca hagan tal (cosa).
Salmo 115:1 “No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”
Aquí el salmista desea dejar en claro que él pide a Dios, que no nos de gloria a nosotros los hombres, de ninguna manera, pues delante de él, no la merecemos; antes bien, esa gloria sea dada a su propio nombre. La expresión normal podría ser: Da gloria a tu nombre, oh Jehová, no a nosotros.
Isaías 66:21 “Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová”
Independiente del concepto que se quiere expresar, aquí lo que se desea es poner todo el énfasis en que esto lo ha dicho Jehová; al poner al final la expresión ‘dice Jehová’, el autor consigue su objetivo. Este es un estilo muy usado en la Reina Valera y en otras versiones, porque se desea conservar esa fuerza del original, que toma muy en cuenta el origen de las palabras; no vienen simplemente del profeta, que en este caso es Isaías, sino que vienen directamente de parte de Dios. La sintaxis llana, podría ser: Y Jehová dice, tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas.
Juan 6:60 “…Dura es esta palabra…”
Esta frase pone todo el énfasis en la dureza o severidad que tenían las palabras de Jesús, para aquellos que la escuchaban; más que resaltar que eran palabras de Jesús, ellos quieren resaltar la calidad de ellas. Un orden llano de esta expresión sería: Esta palabra es dura.
Mateo 5:3-10 “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 5Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”
Jesús quiere resaltar las bienaventuranzas para aquellos que cumplen con los deseos de Dios; él parte todas sus expresiones, poniendo primeramente la palabra ‘Bienaventurados’, porque eso es precisamente lo que serán aquellos que hagan lo que dictan el resto de esas oraciones; y para Jesús, es más importante el cómo se sienten sus seguidores, que como viven el momento de dificultad, aflicción, o estrechez. Algunas de las expresiones normales podrían ser: Los que lloran, son bienaventurados porque…, los que tienen hambre y sed de justicia, son bienaventurados porque…, etc.
Mateo 5:11 “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”
Aquí, el hipérbaton no solo está al principio de la oración, como en los casos anteriores; sino que también se trata de hacer notar claramente la causa de la bienaventuranza, cuando otros hablen mal de nosotros; seremos bienaventurados solo si ellos están mintiendo. En otros casos la parte final de la expresión podría guardar el siguiente orden: y digan mintiendo, toda clase de mal contra vosotros.
Esta es, apenas una pequeña muestra de lo que se puede encontrar en la Biblia, a cerca de la figura retórica llamada hipérbaton; que por supuesto hace mucho más rica la expresión, poniendo el énfasis donde corresponde y presentándonos mucho mejor la idea. Esperamos que usted sea bendecido, con este pequeño artículo y que su próxima lectura, sea mucho más sustanciosa que de costumbre. Nuestro afán es aportarle algunos elementos literarios; a fin de que la Biblia llegue a ser su amiga, su consejera, su guía, y su luz. Espero también sus comentarios. Que Dios los bendiga. Amén.
3 de octubre de 2010
La antonomasia
Esta figura de dicción se usa para asignar un nombre común, como si fuera propio de una persona o lugar. Proviene de la palabra griega ‘antonomázein’, que quiere decir nombrar en lugar de.
Ejemplos
Josué 24:2-3 “Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños. Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac”
Josué ocupa la expresión ‘el rio’, para referirse al rio Éufrates; y aplica esta expresión a la grandeza e importancia que tiene ese rio, en comparación a otros ríos de la región; y si tomamos en cuenta el contexto bíblico, esa es una conclusión correcta, pues de allí era donde vivían los padres de Abraham y de allí lo tomo Dios a éste. Esta figura se aplica en este mismo sentido, también en otros pasajes como: Sal 72:8, 80:11, Miq 7:12, etc.
Lucas 16:16 “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él”
Aquí el evangelista Lucas, emplea la expresión ‘ley y los profetas’, para referirse a todas las escrituras del Antiguo Testamento, pues aunque no todo el Antiguo Testamento son ley o escritos de profetas o profecía, es una manera de resaltar su más principal y más importante contenido. Hay varios pasajes que ocupan esta expresión en este mismo sentido, por lo que es necesario conocer que la figura retórica de esta expresión, y debe ser entendida como tal, cuando así el texto lo reclame.
Is 62:4 “Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada”
Aquí se usa como nombre del pueblo de Israel, la palabra ‘desamparada’ y ‘Hefzi-bá’, que quiere decir ‘mi deleite está en ella’; y como nombre de la tierra de Israel se usa la palabra ‘Desolada’ y también el vocablo ‘Beula’, que quiere decir ‘desposada’. Pues si bien, algunos veían a los israelitas como desamparados por Dios, y a su tierra como desolada; Dios dice que después (en el futuro) serán llamados ‘mi deleite’, pues Dios se deleitará con ese pueblo, y esa tierra será llamada ‘desposada’, pues él actuará como un esposo protector de su familia.
Oseas 12:13 “Y por un profeta Jehová hizo subir a Israel de Egipto, y por un profeta fue guardado” En este versículo por ejemplo se usa la expresión ‘un profeta’ al referirse a Moisés, pues si bien hubieron muchos profetas en Israel, pero Moisés ha sido uno de los más grandes profetas entre medio de ellos, y además como sabemos él fue quien saco a Israel de Egipto, y los guío por el desierto con seguridad; por lo que aquí es llamado así por antonomasia.
Hechos 3:14 “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida”
Se usa, los nombres de ‘Santo’ y ‘Justo’ con mayúsculas, porque están reemplazando al nombre de Jesucristo, reconociéndole por supuesto sus atributos.
Los más conocidos nombres que se usan por antonomasia en referencia a Jesús en las escrituras, pueden ser: El Altísimo, El Señor, Maestro, El Hijo del hombre, El Ángel de Jehová, El Ungido, El mediador del Pacto, El León de la tribu de Judá, El Cristo, etc.
Como ejercicio busque en la Biblia, los pasajes donde han sido utilizados los nombres que acabamos de mencionar y que se refieren a Jesús. También busque los nombres y los significados de: Mar Grande, y Monte de Jehová. Coméntenos en reemplazo de qué nombre se usaron estas expresiones.
Espero que estos breves ejemplos les sirvan para identificar y comprender mejor esta importante figura, que es bastante usada en la Biblia, y que el entenderla e identificarla correctamente, le ayude a entender mejor el significado de muchos pasajes. Bendiciones.
Ejemplos
Josué 24:2-3 “Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños. Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac”
Josué ocupa la expresión ‘el rio’, para referirse al rio Éufrates; y aplica esta expresión a la grandeza e importancia que tiene ese rio, en comparación a otros ríos de la región; y si tomamos en cuenta el contexto bíblico, esa es una conclusión correcta, pues de allí era donde vivían los padres de Abraham y de allí lo tomo Dios a éste. Esta figura se aplica en este mismo sentido, también en otros pasajes como: Sal 72:8, 80:11, Miq 7:12, etc.
Lucas 16:16 “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él”
Aquí el evangelista Lucas, emplea la expresión ‘ley y los profetas’, para referirse a todas las escrituras del Antiguo Testamento, pues aunque no todo el Antiguo Testamento son ley o escritos de profetas o profecía, es una manera de resaltar su más principal y más importante contenido. Hay varios pasajes que ocupan esta expresión en este mismo sentido, por lo que es necesario conocer que la figura retórica de esta expresión, y debe ser entendida como tal, cuando así el texto lo reclame.
Is 62:4 “Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada”
Aquí se usa como nombre del pueblo de Israel, la palabra ‘desamparada’ y ‘Hefzi-bá’, que quiere decir ‘mi deleite está en ella’; y como nombre de la tierra de Israel se usa la palabra ‘Desolada’ y también el vocablo ‘Beula’, que quiere decir ‘desposada’. Pues si bien, algunos veían a los israelitas como desamparados por Dios, y a su tierra como desolada; Dios dice que después (en el futuro) serán llamados ‘mi deleite’, pues Dios se deleitará con ese pueblo, y esa tierra será llamada ‘desposada’, pues él actuará como un esposo protector de su familia.
Oseas 12:13 “Y por un profeta Jehová hizo subir a Israel de Egipto, y por un profeta fue guardado” En este versículo por ejemplo se usa la expresión ‘un profeta’ al referirse a Moisés, pues si bien hubieron muchos profetas en Israel, pero Moisés ha sido uno de los más grandes profetas entre medio de ellos, y además como sabemos él fue quien saco a Israel de Egipto, y los guío por el desierto con seguridad; por lo que aquí es llamado así por antonomasia.
Hechos 3:14 “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida”
Se usa, los nombres de ‘Santo’ y ‘Justo’ con mayúsculas, porque están reemplazando al nombre de Jesucristo, reconociéndole por supuesto sus atributos.
Los más conocidos nombres que se usan por antonomasia en referencia a Jesús en las escrituras, pueden ser: El Altísimo, El Señor, Maestro, El Hijo del hombre, El Ángel de Jehová, El Ungido, El mediador del Pacto, El León de la tribu de Judá, El Cristo, etc.
Como ejercicio busque en la Biblia, los pasajes donde han sido utilizados los nombres que acabamos de mencionar y que se refieren a Jesús. También busque los nombres y los significados de: Mar Grande, y Monte de Jehová. Coméntenos en reemplazo de qué nombre se usaron estas expresiones.
Espero que estos breves ejemplos les sirvan para identificar y comprender mejor esta importante figura, que es bastante usada en la Biblia, y que el entenderla e identificarla correctamente, le ayude a entender mejor el significado de muchos pasajes. Bendiciones.
3 de septiembre de 2010
La prosopopeya

Los miembros del cuerpo humano
Ejemplos
Job 29:11 “Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían me daban testimonio”
Quiere decir que las personas que oían o conversaban con Job, admiraban su sabiduría y cordura, y aquellos que veían sus acciones, tenían buena opinión de él. Los miembros del cuerpo humano que aquí debemos tomar en cuenta son: Los oídos y los ojos.
Isaías 3:8 “Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad”
Isaías, se refiere en términos proféticos, a la situación ruinosa de Jerusalén y de toda Judá, por los comentarios contrarios a Jehová que profieren los judíos, y que ofenden a Dios, que observa de cerca todos sus actos. Aquí, los miembros que se mencionan son: La lengua y los ojos.
Mateo 6:3 “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”
Definitivamente aquí, Jesús no está hablando de las manos; sino que esos miembros del cuerpo representan a personas que son muy cercanas a aquel que da la limosna, y el consejo que le da, es que esas personas no se deben enterar de lo que él hace, con respecto al dar. Tomemos en cuenta entonces, las manos.
1 Corintios 12:15-16 “Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?”
Pablo en esta enseñanza, tiene como objetivo hacer entender que la iglesia es el cuerpo de Cristo, el cual es la cabeza; y que así como alguno de los miembros del cuerpo, aunque no quisiera ser del cuerpo, nada puede hacer para separarse de él, y debe cumplir con la función para la que fue creado; así también debe pasar con los miembros de la iglesia, no deben pensar en separarse de ella ni de Cristo, y deben cumplir su rol haciendo lo que mejor saben hacer, sin envidiar la función de otros. Aquí, vemos que se mencionan los ojos, las manos y las orejas.
Hemos tomado algunos ejemplos de las Escrituras, para hablar de una figura de dicción que es muy común en la Biblia: ‘La prosopopeya’, que consiste en representar una cualidad humana, con algo que no lo es; por lo que esta figura también es llamada ‘personificación’. Y, aunque esta tiene varias formas o aplicaciones, hoy solo hemos mostrado aquella que se refiere a los miembros del cuerpo humano; a quienes como hemos visto, se les atribuye algunas características de personas, que cumplen un rol o una actitud, y se ha usado así el lenguaje para darle mayor realce a la idea. Más adelante trataremos de otras formas que toma esta figura de dicción, y que también podemos encontrarlas en la Biblia.
Como ejercicio, le sugerimos que encuentre el sentido correcto a los siguientes versículos, usando la ‘prosopopeya’ como figura fundamental, tal como lo acabamos de mencionar. Use para este ejercicio la versión Reina Valera 1960.
Deuteronomio 13:8, Job 31:7, Salmos 35:10, Salmos 73:9, 1 Juan 2:16, 2 Pedro 2:14.
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