Hebreos 1:1-2

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quién constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.











Mostrando entradas con la etiqueta Predicaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Predicaciones. Mostrar todas las entradas

4 de julio de 2008

Discípulos de salón.

Texto base
Mateo 28:18-20
Predicado en la congregación el 24 de Junio.

“Jesús se acercó y les hablo diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

Bueno, le puse un Titulo a esta reflexión, y la llamé ‘Los discípulos de salón’. Así como los deportes de salón ¿No es cierto? Se juegan entre cuatro paredes. Y bien… creo que es preocupación de todos, la marcha de la iglesia, el crecimiento, el fortalecimiento, y todo aquello que demuestre que hay una iglesia saludable. En el pasado la iglesia tenía cierto sistema, un método para evangelizar; era la predicación en las calles. Pero en estos últimos años, nuestra situación ha cambiado mucho, los sistemas de comunicación modernos han hecho que nuestra mente se distraiga tanto, y se enfríe nuestro amor, como dice en la Biblia que sucederá; y en realidad, es muy difícil impactar a las personas. Tanta televisión, tanto programa que habla de cosas catastróficas, tantas películas que se filman sobre guerras, sobre monstruos, y sobre el fin del mundo; y se habla de tantas invasiones extraterrestres, y en fin, en realidad la gente se ha vuelto tan insensible que salir a la calle a predicar no causa impacto, no impresiona a nadie; y eso ha hecho que nosotros busquemos otros sistemas, otros métodos; que no esta mal buscarlos por supuesto, porque es nuestro deber ensanchar el evangelio y esa es la preocupación de todos; y no solo estoy hablando de esta congregación, si no de la iglesia en general. Es una preocupación, por que no hay esa expansión que esperamos, la gente no es impactada con la palabra de Dios como lo deseamos. Pero… también tenemos que aceptar que hay en nosotros algunas fallas, que causan que esa expansión que deseamos, no resulte. Tenemos que detenernos un poco, y ver qué es lo que no está bien, por eso es que quiero hablarles de estos ‘discípulos de salón’, y creo que esta es una de nuestras fallas. Si bien hemos logrado conquistar el terreno enemigo, y hemos traído gente a la iglesia; el resultado no ha sido el esperado, hay un caminar muy lento, mucha indiferencia y desilusión en las congregaciones. ¿Por qué? Porque hemos tratado de hacer el discipulado en la sala; y les instamos a que conozcan la verdad, les explicamos muchas partes importantes de la Biblia, la gente se familiariza con ella y entiende la palabra del Señor, pero algo falta, que impide que suceda lo que nosotros esperamos. Entonces, es importante tomar en cuenta que el discipulado, debe hacerse en todas las áreas; y creo firmemente que esa es nuestra principal falla. O sea, en la sala de clases se puede instruir, eso esta muy bien, pero también se necesita llevar ese conocimiento a la práctica. Jesús por ejemplo, tubo un ministerio de tres años mas o menos, en el que él, se preocupó de hacer discípulos; por que, este era un proyecto muy largo, muy grande, algo que iba a abarcar a todo el mundo, y a todas las edades; y no podía fallar. Creo que el modelo esta ahí; entonces nosotros, vemos a Jesús llamando desde muchos lugares a gente rica como a gente pobre, tenemos a Mateo por ejemplo, que estaba ahí, en su escritorio donde cobraba impuestos, él tenia mucho dinero, pero lo llamo y el decidió seguir a Jesús; bueno también había gente de bajos recursos, gente humilde que también siguió a Jesús, pero a unos y a otros les dió las mismas clases, las mismas enseñanzas y esas enseñanzas incluían vivir con él; hacer las cosas de manera práctica, no había mucha instrucción teórica, entonces el caminaba con los discípulos, andaba con ellos por muchas partes para que ellos vieran, qué exactamente él quería que aprendan. Ustedes se darán cuenta que aquí nosotros fallamos, no hacemos eso. No salimos al terreno a hacer lo que decimos que hay que hacer, hablamos de practicar el amor por ejemplo, hablamos de ser justos, de ser afectuosos, pero no lo llevamos a cabo en el terreno con nuestros discípulos; de hecho nosotros mismo hemos sido formados en esa manera. Nadie nos ha tomado para discipularnos en el terreno, y decirnos: Mira, ésta es la manera práctica de amar al hermano, ésta es la manera práctica de cumplir este aspecto de la palabra de Dios. Entonces nos hemos hecho cristianos teóricos, que entendemos muy bien muchas cosas, oramos , tenemos una seguridad, una certeza por que Dios a tratado con cada uno de nosotros; pero no sabemos transmitirlo muy bien, y lejos de entusiasmar a la gente, a veces la desanimamos. Es importante detenerse a pensar, y analizar esto. Mire, después de un tiempo en que Jesús anduvo por Galilea, por Samaria, por Judea; él decidió hacer unas pruebas, y los envió a predicar. Tomó a doce primero (Lucas 9:1-6), y después envió a setenta de sus discípulos (Lucas 10:1-12); seguro que escogió los mejores, y lo hizo para que aquellos que les faltaba instrucción vean y aprendan también; y, los envió a hacer el trabajo, y les dio unas recomendaciones, les dijo: Por favor, no lleven bolsas, no lleven túnicas de repuesto, zapatos de repuesto, dinero, pan, ni ninguna cosa. Pero no era por que él estaba poniendo restricciones o tratando de incomodarlos, sino porque Jesús les había enseñado que esa era la forma en que el andaba. Ellos ya habían visto, que esa era la forma en que él actuaba cada día. Jesús confiaba en el Padre de los cielos para proveerse de todas las cosas; entonces él no les dijo nada diferente de lo que hacían cotidianamente, al contrario, fue una recomendación, una instancia en que ellos deberían demostrar que habían aprendido las enseñanzas, que estaban decididos a aprender a confiar, a aprender a conformarse con lo que ellos tuvieran, aprender a obedecer, y a perdonar a aquellos que no los atendían bien; alo mejor fue un poco duro, pero es que tuvo que decirles eso; para que sigan las reglas. Por ahí hubo uno que dijo: Señor ¡yo te seguiré a donde sea que vayas! (Mateo 8:18-20)Y…, estaba muy entusiasmado el caballero, pero Jesús se vio obligado a aclararle algo; le dijo: Mira, en realidad las zorras tienen sus guaridas y los pájaros tienen sus nidos, pero yo, no tengo donde apoyar mi cabeza; así se lo dijo francamente, para que él vea, y pese bien lo que le costaría seguir a Jesús. Yo creo que eso es muy importante que lo notemos. Bueno, yo creo que por estos días, Dios no nos tiene tan alicaídos; nosotros estamos en mejores condiciones, y podríamos hacer algunas cosas con un poco mas de ventaja que estos discípulos de Jesús, pero no hemos puesto aquello en nuestro plan de trabajo. Ese es un detalle muy importante. Jesús por ejemplo, también les estableció las prioridades; no se si recuerda, un día cuando iban llegando a un pueblo cerca de Samaria, a Sicar (Juan 4:1-34), él estaba cansado por que caminaban a pie, o sea, Jesús no decía, hay ir a predicar, hay que darle prioridad, hay que esforzarse. ¡No…, él iba! Iba junto con ellos, y le daba la prisa que corresponde; llegaban cansados, sedientos, hambrientos, y los discípulos tenían que aprender que eso era ir a predicar, ¿no es cierto? Entonces, llegaron ahí, a este pueblo, y el se sentó cerca del pozo; ustedes saben esa historia. Y una señora que esta ahí, queriendo sacar agua; mientras tanto lo discípulos habían ido a comprar al pueblo, algo para hacerse unos ‘sanguchitos’; por que estaban hambrientos y cansados. Y después de un cierto dialogo que tuvo con la dama esta, ella se sorprendió y decidió ir al pueblo a decirles a los demás, que ahí había un hombre que parecía que era el Cristo, y mucha gente vino a Jesús, y justamente en ese rato también venían llegando los apóstoles o discípulos con las cosas que habían comprado; y le dijeron: Señor, sírvase. Y él les dijo: Miren, yo tengo una cosa más especial que comer. Entonces ellos dijeron, ¡ah!, seguramente alguien tiene que haberle traído un lomo a lo pobre, o algo así, entonces, el va ha comer aparte dijeron ¿no? (risas) Y bueno, como estaban tan confundidos, se vio obligado a aclararles las cosas; les dijo: Mi comida es que yo haga la voluntad de mi Padre, y acabe su obra. Entonces, más importante que comer, les dijo en otras palabras, para mi es importante predicar. Miren toda esta gente a salido del pueblo para escuchar algo, y yo no puedo dedicarme a comer, tengo hambre por supuesto, pero tengo que hacer esto primero. Hermanos, muchos detalles como esos, nosotros los podemos ver en el ministerio de Jesús; vemos, como Jesús realmente se preocupó de que aprendieran cuales son las prioridades, que es más importante y que es menos importante. Había gente por ejemplo, que lo criticaba por que hacia sanidades en el día sábado (Juan 5:14-18), y el les dijo: Bueno, mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Lo que equivale a decir, no hay tiempo que perder; yo no he venido aquí a descansar, ¿no es cierto? Entonces, yo creo que es importante que nosotros pongamos en practica muchas cosas que hemos aprendido en forma teórica; que nos han sido reveladas por nuestro Dios, y justamente si no tenemos un resultado bueno; alo mejor es por que nosotros no estamos practicando aquello que hemos aprendido en la sala; o sea la iglesia tiene que moverse, tiene que ser dinámica, tiene que ir al campo, y tiene que hacer aquello que ha entendido. Porque el amor no se puede transmitir sin ese afecto, sin ese roce con la gente, no solo se trata de compartir las cosas buenas, ustedes ven que Jesús compartía también las cosas tristes, las dificultades. Él se apartaba a orar, a rogar al Altísimo por sabiduría para actuar, a rogar que le diera fuerzas para soportar esa oposición que había del pueblo judío, pedía seguramente, que le proveyera de ropa y alimentos; pero iba con sus discípulos. Él tenía oportunidad de ver cuanto oraban ellos, y veían los discípulos cuanto oraba Jesús. Eso es importante, nosotros no hacemos eso, y de hecho no sé, si tenemos discípulos, porque enseñarles a las personas alguna parte de las escrituras, aclararle algún tema a alguna persona, yo creo que es importante; pero eso no hace que sean discípulos nuestros. Luego, debemos tocar estos temas, y seriamente considerarlos dentro de nuestros proyectos; para que podamos en realidad recapacitar, para que así podamos revertir esta situación. Cada día nos encerramos más en la teoría, y eso nos hace un poco religiosos; lamentablemente tengo que decirlo. Por que, por ejemplo los judíos, los escribas, los fariseos; eran bastante justos y conocían muy bien las escrituras. Y yo digo que eran justos, por que Jesús mismo los reconocía como tal, y les dijo a sus discípulos: ¡Ustedes tienen que ser más justos que ellos! (Mateo 5:20) Eso indica que sí, evidentemente tenían una cierta justicia. Ellos conocían muchas cosas a cerca de las escrituras, y trataban de hacer humanamente, lo máximo que podían, pero, ustedes les dijo: ¡Tienen que ser mejores! Es importante notar entonces, que Dios no los desechaba plenamente. Y de hecho, dijo (Mateo 231-4): En la cátedra de Moisés, se sientan los escribas y los fariseos. ¡Imagínense! Eso quería decir en otras palabras, que los escribas y los fariseos saben muy bien lo que dicen las escrituras, como se tienen que hacer las cosas, y que es lo que se tiene que hacer. Jesús lo estaba reconociendo; y, es más, les dijo: Todo lo que ellos les digan que ustedes hagan, ¡háganlo! Por que ellos saben qué se debe hacer, y cómo se debe hacer, ¡háganlo! Pero si, les hizo una pequeña observación; que yo creo que bien podría hacérnosla en estos días también a nosotros. ‘Pero no hagan lo que ellos hacen, por que ellos dicen una cosa, pero no la hacen’ ¿Entiende? Ellos, dijo, atan cargas pesadas sobre las personas, pero ellos no las quieren mover ni siquiera con un dedo; esa situación estaba en esos días así, y yo creo que ahora nosotros estamos entrando en una frialdad como esa; en esa indiferencia, y yo creo que es hora de recapacitar y ver, que nosotros tenemos que hacer algunas cosas que decimos que se deben hacer, no solamente decirlas; creo que es importante que recapacitemos en ese tipo de cosas. De hecho, no solamente Jesús tuvo esta visión, esta dirección en su ministerio; vemos a los apóstoles después, trabajando en el mismo sentido, tratando de hacer exactamente lo mismo; vemos a Pablo incluso, que a lo mejor no estuvo con Jesús, así como discípulo. Quizá Pablo, era uno de los que tenían piedras en la mano, como usted sabe, cada vez que Jesús decía algo que no les parecía a los judíos, ellos trataban de apedrearlo, ¿no es cierto? Pues, les diré que Jesús estuvo en todas las situaciones. Él cuando les dijo: ¡Los envío como ovejas en medio de lobos! Jesús no les estaba diciendo una cosa que él nunca vivió, él cuando iba por la ciudad siempre estuvo en peligro; cuantas veces la gente tubo piedras en sus manos, y estaba lista para tirárselas, lo único que los detenía; era el temor a algunos del pueblo que habían creído en Jesús, y que veían que lo que decía era justo.
Pero, la Biblia nos cuenta que muchas veces trataron de apedrearlo. Entonces, él se metía en los lugares donde ‘queman las papas’; y no les estaba diciendo: Miren, yo los envió ahí donde está peligroso, pero yo no puedo ir, ¡no, él fue! ya estaba de regreso de allá, y los apóstoles lo sabían, por eso es que les estaba diciendo eso. Bueno, estábamos diciendo que, Pablo pudo haber sido uno de los que tenían piedras en sus manos; pero después, cuando él, por una cosa bastante especial que ustedes ya saben, se hizo discípulo de Jesús; él también empleo el mismo sistema, y tuvo que vivir esa situación, y tubo que enseñar, y hacer sus propios discípulos; nosotros vemos por ejemplo en las cartas a Timoteo, a Tito, a Filemón; cómo él, les recomienda guardar todo aquello que les había enseñado. Es importante notarlo, por que, por ejemplo acá, en la segunda carta a Timoteo capitulo dos, dice: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” Y cuando dice enseñar, no esta hablando de una sala de clases, evidente que es bueno enseñar, yo no estoy diciendo que enseñar en una sala, hacer doctrina por ejemplo sea malo, no hermanos, es algo bueno que podemos hacer, porque afuera se necesita estar seguro de lo que creemos; pero también necesitamos practicarlo ¿me entiende? Entonces dice: Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Yo pienso que usted cree que Pablo estaba actuando igual que Jesús ¿o no? No le estaba diciendo: Bueno…, métete ahí donde están las cosas un tanto peligrosas, por que yo no puedo estar ahí, ¡no hermano! Pablo ya volvía de allá. Timoteo había probado como era el temple de Pablo. De hecho en el libro de 2da. Corintios capítulo 11, a partir del versículo 23, Pablo escribe, no a Timoteo sino a los corintios, les dice: “Yo mas en trabajos, mas abundante, en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno” Bueno, ese era como el máximo castigo físico en esos días. “Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez” Hermanos, cuando Pablo le dice a Timoteo ¡Sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo! no le estaba hablando de una cierta teoría que había aprendido, de que transmitir el evangelio es difícil, que hay que arriesgar ¡no! Él ya había vivido junto a sus discípulos esas situaciones difíciles, él lo único que le estaba diciendo era: Timoteo, mira,… no vayas a ‘arrugar’, por que tu ya has visto como hay que hacerlo, así que tienes que hacerlo así; que si te metes en una situación difícil vas a tener que sufrir las penalidades y lo importante es que así como yo te enseñe tu lo trasmitas también. Hermanos, si no habría sido de esa manera, el cristianismo habría desaparecido en el primer siglo; y la cosa habría sido terrible. Nosotros tenemos que ver que Dios nos insta en esta noche, a que retomemos algunas de estas cosas, por que esto no solamente se escribió para estas personas, ni que ya terminó; esto es así para todos, tenemos una cierta función que desempeñar. Ahora, puede ser que no todos tengamos que discipular en el terreno, algunos pueden ser maestros de sala, pueden tener otras funciones, pero aun así, la Biblia nos llama a que tenemos que ser sobrios, prudentes, que tenemos que enseñar en paciencia, en fe, en amor, incluso hay algo importantísimo para las damas adultas; el otro día me hablaban, y creo que no es necesario que nos hablen de eso, porque nosotros lo vemos a cada instante; es la realidad en la sociedad: ‘Tanta separación en los matrimonios’, llega a dar miedo en realidad, pero por que esa situación es así, incluso en la iglesia se da, por que nuestro sistema no logra conseguir que nosotros tengamos una cierta seguridad en la unión matrimonial y todo ese tipo de cosas. Yo estaba leyendo que hay una especie ministerio para las ancianas, y yo no se porque no lo tomamos, pienso que puede ser muy bueno, dice: (Tito 2:3) “Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien” Ahí empieza el asunto, ‘maestras del bien’ y dice: “ que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada” O sea, yo me imagino que acá podría haber perfectamente una especie de discipulado para señoritas y para recién casadas, las que pueden ser instruidas en estos puntos: Amar a sus maridos y a sus hijos, ser personas prudentes, ser castas; justamente una de las fallas en esta área es la falta de castidad; también se les enseñaría, a que cuiden su casa. Creo que aquí esta todo lo que se necesita para tener éxito en un matrimonio; y si lo pusiéramos en práctica con nuestras jóvenes; que puedan ellas entender cómo es que tienen que hacerlo para no fracasar, y creo que bien les podría venir también a los varones, si nosotros no estamos exentos de ese tipo de cosas, creo que en un matrimonio hay dos problemas: El marido y la esposa. Alguien dijo “El matrimonio necesita dos funerales y una fiesta”. Porque ellos deben morir para si mismos y vivir para el otro, deben alegrarse en el otro; de hecho es así en el matrimonio celestial, entre el Señor y la Iglesia. Entonces necesitamos una especie enseñanza o adiestramiento, pero práctico por que de nada serviría por ejemplo decirles a las señoritas: El desayuno tiene que ser de esta forma, o a esta hora y en fin. Para evitar las peleas se tiene que hacer así. Por que eso podría ser una carga, un enredo, en vez de ser una ayuda; nosotros tendríamos que enseñar de verdad; convivir con nuestros discípulos. Yo se que suena como algo difícil, pero este tipo de cosas, en realidad nos hacen mucha falta. Yo leí hace mucho tiempo, un libro de los días de Juan Wesley en Inglaterra; como ustedes saben ese fue un tiempo en que el evangelismo se levantó muy fuerte, se fortaleció la iglesia cristiana, tubo un avivamiento, y floreció el discipulado y la enseñanza; ahí en esos tiempos, el estilo era que las personas de la iglesia, o sea los miembros, arrendaban bancas o pagaban un cierto cupo en la iglesia. El pastor, en este sistema, no se tenía que preocupar mucho por las ofrendas para el sostenimiento. ¡No!, sencillamente el arrendaba las bancas y el hermano miembro de la iglesia, se preocupaba de llenarlas por supuesto, éste arrendaba bancas para traer a sus discípulos ahí, él se preocupaba por ellos, los atendía; y ese era el sistema. Yo no se como funcionaria ahora, si arrendamos las bancas, a lo mejor estarían todas vacías; por que nosotros no tenemos discípulos, entonces habría que pensar, en como han cambiado estas cosas y reaccionar a tiempo.
Bueno, yo los llamo hermanos, a que si este sistema que hemos adoptado, de ‘células’, no ha dado el resultado que nosotros esperábamos, nos demos cuenta de que es por que algunas de las cosas están fallando. Llamamos a los miembros de la congregación, a los líderes, a los que están en eminencia en este rato; puedan considerar esta situación, y si es necesario hacer alguna modificación, o aplicar alguna variante, que pueda hacer que nosotros tengamos mejores resultados en nuestro crecimiento. No solamente en el crecimiento cuantitativo, por que sinceramente les digo, a mi no me llama mucho la atención eso, no me entusiasma tanto; por supuesto que queremos que se llene la iglesia, pero me gustaría más el crecimiento cualitativo. Ese de la calidad, ¿no es cierto? El cristiano como debe ser, como Dios espera que sea aquel que decide seguirlo, un hombre en todos los ámbitos entendido, que sea práctico y ferviente. Eso es hermanos lo que yo quería compartirles en esta noche; no seamos nosotros discipuladores de salón. Vamos a tener que salir al terreno para poder tener mejores resultados.
Bien, yo espero que esta pequeña reflexión les sirva, les ayude, les agrade, y el Señor sea el que pueda poner en nuestros corazones la verdadera dirección de todo aquello. Que Dios los bendiga. Amén.

24 de junio de 2008

Leamos la Biblia

Predicación en la Iglesia
Texto Base: Proverbios Capítulo 9
Lectura bíblica: Mateo 22:1-14


Este capitulo esta compuesto de 18 versículos, pero hoy vamos a hablar solo de 12. Desde el 1 al 6 y desde el 13 hasta el 18.
Dice así: “La sabiduría edificó su casa, labro sus siete columnas. Mató sus victimas, mezclo su vino, y puso su mesa. Envió sus criadas; sobre lo más alto de la ciudad clamó. Dice a cualquier simple: ven acá. A los faltos de cordura dice: Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he mezclado. Dejad las simplezas, y vivid, y andad por el camino de la inteligencia.
La mujer insensata es alborotadora; es simple e ignorante. Se sienta en una silla a la puerta de su casa, en los lugares altos de la ciudad, para llamar a los que pasan por el camino, que van por sus caminos derechos. Dice a cualquier simple: ven acá. A los faltos de cordura dijo: las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso. Y no saben que allí están los muertos; que sus convidados están en lo profundo del Seol.
Hemos estado, de acuerdo al programa de nuestro pastor, hablando sobre la lectura de la Biblia; que es un tema muy recurrente. Hemos sido instados, y yo creo que vamos a seguir siendo instados a leerla, y en ese sentir, busqué para compartir con usted estos versículos de la palabra del Señor.
Y, es que acá, hay dos posiciones que veremos. De hecho, en los anteriores capítulos usted puede ver que se habla de la sabiduría; dice que el principio de la sabiduría, es buscar a Dios, es conocerle a él. Nadie puede ser mas sabio, si no aquel que encuentra a Dios y tiene temor de él, el que tiene la certeza de que Dios esta ahí, actuando en su vida, a su alrededor. Por que si usted se da cuenta, toda la sabiduría humana, finalmente no nos va ha conducir a ningún lado. La ciencia por ejemplo; si se habla de la biogenética, la bioquímica o la biología; y todas estas cosas que supuestamente ayudarían a que el hombre pudiera tener una superabundancia de alimentos, o una excelente salud, pero ahora estamos temblando por que escasean los alimentos y todos tenemos falta de salud. Y donde esta la ciencia que hace maravillas. ¿No existe verdad? No sirve en estos casos; no sirve en las hambrunas, en las epidemias, en las enfermedades, ni en las guerras. No nos ayuda. Pero si conocer a Dios nos ayuda. Eso es maravilloso. Entonces es bueno escudriñar las escrituras; y a mi, me llama mucho la atención, y a la vez me regocija, saber que Dios ha pensado en nosotros de una manera especial. Amamos la Biblia, por que en ella encontramos cosas demasiado excelentes. Yo creo que cualquier mortal que lea la Biblia, tendría que darse cuenta que esto no fue escrito por un hombre, imposible que un hombre pueda hacerlo; por que ha habido tantos autores, filósofos, tanta gente que ha puesto en el papel sus pensamientos, sus conocimientos, pero ninguno de ellos, puede acercarse a lo que nosotros tenemos, y de lo que nosotros nos gozamos. Yo no se si usted lo siente así. ¡Que bueno que sea así! Entonces dentro de lo que Dios a puesto en el papel, por inspiración de Espíritu Santo, y por intervención de nuestros hermanos en la antigüedad; está esa riqueza literaria, si usted lo quiere llamar así. Está, el lenguaje figurado, esta la exquisitez de comunicar el mensaje, está la delicadeza de nuestro Señor, está el amor traducido en figuras; ¡oiga!, pero si hay tantas cosas que nosotros deberíamos valorar; son tantos los atractivos que finalmente nos llevan a leer la Biblia, y por muchas situaciones: A lo mejor, para recobrar el ánimo, para encontrar sabiduría en una situación difícil, para encontrar respuesta frente a esa turbulencia que todos nosotros vivimos, todos pasamos por esas cosas que tiene la vida, que a veces nos traen lagrimas, dolor, sufrimiento; pero aquí esta la palabra del señor para hablarnos, para instruirnos, para ayudarnos.
Y entonces estos versículos empiezan hablándonos así, dice: La sabiduría edificó su casa, y ya les decía que en los capítulos que están mas atrás, se habla de esta sabiduría que estuvo incluso cuando fue la creación ¿No es cierto? Y esa sabiduría, es ni más ni menos Jesús; por que en el fondo es Jesús el que esta hablando de aquellas cosas que él ha hecho. Dice el apóstol Juan, que Jesús fue el que creo todas las cosas, sin el nada de lo que existe, existiría. Entonces, entendemos que aquí esta hablando de la creación dice: cuando edificó su casa y labro sus siete columnas; el número siete ustedes saben que es un símbolo, en la Biblia representa a lo excelente. De hecho, cuando estábamos en la escuela, era la nota mayor a que aspirábamos todos; de ahí viene, si eso no fue invento del hombre, lo tomaron de acá, por que esto es excelente. Entonces, cuando habla de siete columnas, está hablando de una casa excelente, majestuosa, bien hecha, todo lo hermoso y bello que usted pueda imaginarse; por que eso es lo que Dios nos ha entregado. Este mundo no era así como usted lo ve ahora; era excelente, nosotros lo hemos destruido bastante. Pero cuando Dios lo creó, lo edificó, cuando nos lo entregó, era algo maravilloso; bueno… aún hay algunos lugares, hermosos, aunque no están como originalmente eran, pero nos recuerdan esa hermosura, esa majestuosidad que tenia nuestro hogar. Dice: Preparo una mesa y mato a sus victimas; eso significa que preparo comida abundante y también alegría; el vino representa la alegría en la Biblia, las ganas de vivir, con Dios por supuesto, por que en este mundo ahora, no dan ganas de vivir a veces. Entonces habla de la fertilidad de la tierra para darnos el alimento, de los frutos del mar, de la alegría de disfrutar de este mundo, de nuestras familias, de nuestra comunión con Dios, de todo ese tipo de cosas; y habla de la invitación que nos hace el Señor para compartir en esa fiesta. Bueno, ¿de quien creen que esta hablando? De nosotros ¿verdad? La lectura bíblica (Mateo 22:1-14) decía, cómo esa fiesta fue preparada, esa mesa fue preparada, y se mando a llamar a los invitados, el Señor lo tenía a usted en su lista de invitados; y bueno algunos se excusaron, por que tenían algunas cosas que hacer, y que según ellos eran más urgentes e importantes, y no fueron. Pero eso es como grave, como bien peligroso; significa justamente rechazar la invitación, rechazar a Dios mismo, y despreciar toda esa preparación que Dios ha hecho, pensando justamente en el hombre. Pero, no solamente en esa parábola nos habla es esas cosas, aquí tenemos algo parecido, algo que trata de la misma situación; dice que la invitación es para cualquier simple, para cualquier persona sencilla, Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34), no se necesita ser sabio para estar en la lista de invitados, sino sencillo de corazón, por que si no, aquellos ignorantes, aquellos que no tienen mucha educación, o son de una clase social baja, no tendrían posibilidades. No, no es así, Dios ha pensado en todas las personas, y es más, las personas sencillas justamente son las que tienen mayores posibilidades descubrir a Dios; porque los que rechazaron la invitación, justamente fue por que tenían muchas cosas que hacer, muchos negocios, muchas preocupaciones y mucho conocimiento, por que una persona que estudia, y que tiene mucha ciencia en su cabeza; va ha confiar más en sus conocimientos, o va ha confiar más en su dinero, total dirá, después me hago un banquete para mí solo. Entonces la invitación dice, ven acá, se lo dice a cualquier simple, a los faltos de cordura les dice venid comed mi pan, bebed el vino que yo he mezclado. Ojo, también hay un consejo, dice: Dejad las simplezas y vivid, andad por el camino de la inteligencia. Esto nos enseña que nosotros tenemos que ser inteligentes, tenemos que escuchar esas palabras, que alo mejor no impresionan mucho, pero son importantes, son el motivo de nuestra existencia. O sea nosotros vamos a ser inteligentes, cuando meditemos en lo que escuchamos, en la palabra de Dios, y cuando veamos la realidad; por que él, también ha tenido el cuidado de decirnos, qué es lo que podría pasar si rechazamos a esa invitación, si nos ensimismamos en nuestros pensamientos, en nuestra manera de vivir, en nuestra filosofía, o en lo que alguien nos dice; por que hay mucha gente que hace fuerza para el otro lado, para sacarnos de esa posición que tenemos, quizá haciéndonos ver que en el mundo también hay atractivos, también hay maneras de pasarlo bien, y finalmente nos dicen, es lo mismo. Yo no entiendo, dicen ellos, que tan especial consiguen estar ustedes, si acá también se puede disfrutar, también hay fiesta y alegría, también hay abundancia, también se puede hacer esto, o esto otro. Porque justamente hay también una invitación de la maldad, un ofrecimiento muy parecido, pero que encubre una incitación a desobedecer a nuestro Dios, recuerde que ha sido así desde el Edén; y nosotros a veces nos ponemos nerviosos, dubitativos, o nos entristecemos por que eso esta ahí, y es una influencia negativa, es algo que trata de sacarnos de nuestra posición, trata de confundirnos, es tan parecido a lo que Dios nos ofrece, que muchos realmente creen que no están haciendo nada malo. Pero yo quiero que usted piense al revés, en esta noche. Dios no saca eso de ahí, por que usted debe llegar a ser sabio, debe concentrarse en lo que esta haciendo, debe fijarse bien por donde camina; y cuando lo haga, usted estará seguro de que anda en buenos caminos. Entonces, demos gracias a Dios, por esas personas que nos tratan de sacar de nuestra posición, de nuestras creencias, porque como cree usted que se va ha hacer resistente, como es que va ha estar seguro y firme, como para mantenerse en su posición sin fluctuar; como va a estar firme si es que alguien no lo está incomodando, tentándolo; como esto es así, entonces usted se ve obligado a buscar refuerzos, pide ayuda a Dios, busca cada vez mayores herramientas, mayores conocimientos, cada vez tiene mas cuidado, y pone mas atención a la voz de nuestro amoroso Dios, va a orar más para mantenerse donde esta; entonces no lo vea tan malo, al contrario, las barreras están ahí para que los atletas se hagan mas hábiles, por que si usted envía a los atletas, y no les pone obstáculos, lo mas seguro es que no ganen ninguna carrera; entonces hermanos, nosotros tenemos que ver las cosas así, y aceptarlas, eso es importante, además que el Señor nos habla claramente de que eso será así, nos advierte que la maldad también estará haciendo invitaciones, no estamos completamente desprevenidos. Bueno, aquí está también lo que se opone a la invitación del Señor, a ese deseo de convivir de parte de Dios con nosotros. Entonces, esto parte en el versículo 13, dice que hay una mujer insensata, no se sientan las damas por que no está hablando de ellas, está hablando de una figura, también podría ser un varón; por ejemplo dijimos que la sabiduría es Jesús, pero él es varón, y sin embargo dice ‘la sabiduría’; son cosas que hay que entenderlas. Entonces, dice que esta dama es alborotadora, o sea esa influencia maligna alborota, pone en movimiento a la gente, a nuestra mente, y muchas veces se aprovecha de la ignorancia de los simples; ignorancia, pero no de ciencia, si no de ésta palabra, si aquí es donde está la sabiduría verdadera, o sea cuando no conocemos la palabra de Dios, lo mas probable es que vayamos a parar a un lugar inadecuado, y dice que imita a lo que hace la sabiduría, también se sienta en algún lugar vistoso para hacer invitaciones, en un lugar donde todos la vean, ¿no ve usted cuan llamativo es el mundo? Esta mujer se sienta llamativamente y amablemente en una silla en la puerta de su casa, que a propósito esta hecha en un lugar alto, vistoso; bueno tienen que mover su mente hacia esas ciudades antiguas, donde había una muralla alrededor, y los lugares privilegiados eran las alturas. Por que de esos lugares se veía toda la ciudad, de esos lugares se podían hacer mejor los negocios, se podía gobernar mejor, de esos lugares se podía ver fuera de ella, en tiempos de guerra se podía ver cuando venían los enemigos, y así podían tomar algunas precauciones, de lo contrario, no había ninguna posibilidad de salvación, el caos reinaba; de hecho se hacían torres para que los vigilantes puedan ver y avisar a cerca de estas situaciones. Entonces dice que se instala en un lugar alto, donde la vean, donde pueda atraer a las personas de donde ella pueda gobernarlas; y dice que llama a los que pasan por el camino, ella los invita igual que la sabiduría, y es más, invita a los que van por los caminos derechos, aquí vemos que la intención es clara, es de desviar de su camino a las personas que van por caminos derechos, o sea a nosotros; y bueno, no tenemos que oírle por supuesto, y dice a cualquier simple ven acá, la voz es tan parecida a la invitación que hace la sabiduría, ella se mimetiza tanto, que la Biblia nos enseña, que se viste de ángel de luz (2 Corintios 11:14), entonces esa dualidad puede confundirnos. A los faltos de cordura dice: las aguas hurtadas son dulces y el pan comido en oculto es sabroso. Aquí ya se ve la mala intención, pues nos están sugiriendo, que aunque son hurtadas, de todas maneras son buenas. Lo bueno es que a nosotros se nos ha entregado la capacidad de discernimiento, podemos saber de que se trata; por que esas personas, esas corrientes de ideas, al final sabemos que no nos llevarán a ningún lugar bueno, y a veces nosotros, las personas digo, lo sabemos. Conozco a muchas personas que me dicen: se que estoy mal; se que voy por un mal camino, pero por ahora no quiero salir de ahí; o, no puedo, mas adelante, en fin. Entonces, si esa es nuestra condición, que cree que vamos a decir en aquel día, si esa es mi posición, si yo mismo estoy diciendo que voy por un mal camino. Es peligroso este convencimiento de que estas aguas y este pan, aunque son de mal proceder, de todas maneras tienen buen sabor, y deleitan; eso me parece terrible. Creo que ante Dios podría tener más posibilidades, alguien que diga: yo no se que es malo y que es bueno, no se para donde voy, no se donde estoy; pero generalmente las personas se dan cuenta y a pesar de eso actúan, y es peor, porque esas personas influyen a las demás, llevan a muchos a la distorsión y finalmente hacen que la gente pueda desviarse. Hay algunos versículos que hablan de cómo nosotros somos influenciados al mal; acá en filipenses capitulo 3 versículo 17 y 18 para los que están tomando notas; Pablo se muestra preocupado por la iglesia de Filipos, por que sabia que hay gente que imita al cristiano, y que muestra un camino diferente, como estábamos hablando, de influencia de maldad, y dice: Hermanos sed imitadores de mi, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros, porque por ahí anda muchos de los cuales os dije muchas veces y aun ahora lo digo llorando; o sea Pablo, en realidad tenia una gran preocupación por esta situación, que ya empezó el primer siglo, si esto no es nuevo, y continua diciendo que: son enemigos de cruz de Cristo, el fin de los cuales será la perdición, cuyo dios es el vientre y cuya gloria es su vergüenza, que solo piensan en lo terrenal. Aquí nos podemos dar cuenta que hay gente que está en contraposición de Cristo, ellos van a la perdición, son materialistas, cuando dice que tienen al vientre como dios, nos esta diciendo que solo piensan en saciar sus apetitos carnales, y aquello de lo que están orgullosos, es abominable para Dios, y no piensan en el mundo venidero, sino solo en el presente. Entonces todas estas cosas nos llevan a nosotros a meditar, a ver que hay una influencia de maldad; pero yo les invito en esta noche a que nosotros nos demos cuenta de que, a pesar que eso esta ahí, puede sernos favorable, como les decía en denantes; y si usted se pregunta por que Dios no quita esa influencia maligna de ahí, ¡no hermano, eso le sirve a usted! Es como el “sparring” del boxeador, si un boxeador no tuviera un sparring que le golpeara cuando se descuida, el no sabría que se descuida. De todas maneras nosotros somos bendecidos; lo que quiero que usted vea es, que de todas la maneras y formas el Señor busca convencernos y ayudarnos, nunca él está en contra nuestra, y aunque la maldad, el diablo, piensa que esta haciendo algo en contra de nosotros, en realidad está, por decirlo de alguna manera, también favoreciéndonos y Dios que lo sabe, que nos lo ha hecho entender lo deja. Pero, ¡cuando vamos a descubrir eso! Yo partí diciéndoles que estamos en este tiempo, instándonos a la lectura. Vamos a descubrir este tipo de cosas, cuando nosotros leamos, leamos y releamos; por que la primera vez el posible que el pasaje le hable de alguna cosa y usted no puede quedarse solo con eso, pues la segunda vez, la tercera vez, y la cuarta, y todas las veces usted va ha encontrar algo diferente; usted puede escuchar unos 20 mensajes diferentes de este párrafo y todos le van a gustar, todos lo van a bendecir, y si a usted luego le toca predicar, también va a ser inspirado por Dios para hablarle al pueblo, por que esto es una palabra que viene del cielo, es algo que escribió Dios mismo para sus hijos, no es algo humano. De un libro de ciencias naturales, usted podrá hablar una vez y luego se le va a acabar el tema; pero aquí, hay cosas espectaculares por que esto es celestial. Aprendamos entonces a disfrutar la lectura de la Biblia, instémonos los unos a los otros a la lectura, al escudriñar, a orar pidiendo a Dios inspiración de lo alto. El lo ha pensado así para usted personalmente, para cada uno de nosotros; y esa es la riqueza que esta contenida dentro de nuestras Biblias. Es hermosa, aprendamos a disfrutar cada día de la lectura. Doy gracias a Dios por nuestro pastor, que dispuso un plan de lectura bíblica controlado, para que muchos que no tenemos el hábito de leer, nos hagamos el hábito; no lo vea como una carga, véalo como una oportunidad. Hermanos este calendario de lectura para un año, que lo traen algunas Biblias, también le sirve de mucho, si lo tiene usted, trate de seguirlo, de alguna manera le va a ayudar, le va a enamorar de esta palabra, y así va a poder disfrutarla, y va a poder sentirse bien, va a hacerse sabio como dice aquí. Nadie lo va a poder mover de su postura, tendrá la seguridad para tomar buenas decisiones, usted va a tener recursos para defenderse de los ataques del enemigo, y hasta va a tener una inspiración celestial, para amonestarle a esas personas desviadas, y decirles que están perdiendo el tiempo. Bueno yo espero que esta reflexión, les ayude, les anime y que sean bendecidos en sus lecturas diarias. Amen.

14 de mayo de 2008

Un sacrificio vivo

Texto base Romanos 12:1 “así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”


Quiero hablarles esta noche, a cerca de este versículo. Seguramente muchas veces lo han escuchado y, seguramente también han escuchado predicaciones a cerca de el. Hay acá un concepto que quiero tocar que es el sacrificio. Dice: Que presentemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. El otro día en una reunión con unos hermanos vertíamos este concepto, por que a veces tenemos una consideración diferente de lo que quiere decir el versículo. Nosotros tenemos en nuestra mente, en nuestro uso diario de la palabra; una idea a cerca de lo que significa sacrificio. Y esa idea nos dice que un sacrificio, es un esfuerzo, es ceder, es otorgar; da la idea de resignarse incluso, a aquello que otorgamos ¿verdad? Por ejemplo sacrificarse por los hijos, por algún familiar que esta enfermo, en fin. Eso da entonces la idea de una resignación, una idea de otorgar sin esperanza de recibir; pero eso no es lo que aquí quiere decir, y quiero que veamos hoy esa diferencia, por que no es esa idea que acabamos de decir, de la que aquí se habla. Les decía que estábamos reunidos y uno de nuestros hermanos, preocupado por una cierta irresponsabilidad que tenemos algunos de nosotros, por no asistir a las reuniones, llegar tarde y cosas como esas; el decía, después de leer este versículo: Nosotros no somos capaces de sacrificar un par de horas para el Señor, para asistir a una reunión, sacrificar a lo mejor un poco de tiempo, de dinero, un poco de buena voluntad, etc. y menos vamos a cumplir este versículo. Si, yo creo que eso todos lo entendemos y muchos de nosotros contribuimos a que esa desmoralización este en nuestros hermanos; pero eso no es lo que aquí se quiere decir; y ésa es la razón por la que tocaremos este tema. Esta idea de sacrificio, del cual habla el versículo, empezó allá en el Edén; ahí empezó. No sabría decir exactamente, si Dios lo indujo en nosotros de esa manera o es que el hombre así lo entendió, y así lo trato de llevar a cabo; por que ustedes ven que una vez que Adán y Eva cometieron ese error de comerse la fruta del árbol que estaba prohibido, ellos se dieron cuenta que estaban desnudos, ¿no es cierto? El diablo les dijo que iban a saber el bien y el mal, y quizá ellos se imaginaron que iba a ser bueno, eso de saber el bien y el mal, pero una vez que lo supieron se encontraron en una desventaja, por que tuvieron que ir a ocultarse. Dios venía al encuentro de ellos y sintieron vergüenza, no fue de ninguna manera fácil enfrentar eso. La Biblia nos cuenta que Dios mismo tuvo que hacerles unas túnicas de pieles de animales para cubrirlos; para que ellos puedan presentarse ante Dios aceptables, cubierta su desnudez y su vergüenza; entonces ahí hubo un sacrificio. Y eso es lo que se ha ido repitiendo a través de los tiempos; animales inocentes tuvieron que morir para cubrir el error, y el pecado de otras personas; para que esas personas puedan estar delante de Dios aceptables. Y esa figura ha sido usada por Dios a través de los tiempos en el Antiguo Testamento para que en nuestra mente, en nuestro duro corazón; como les dice Jesús a los judíos cuando le preguntan a cerca del divorcio, de alguna manera se vaya grabando la idea de que nosotros necesitamos un sacrificio, para poder presentarnos ante Dios limpios, aceptables, cubiertos esa maldad que tenemos. Es así, que a partir de ese tiempo vemos nosotros en la Biblia, a Abel a Abraham, a Noé, haciendo sacrificios; y finalmente en la ley, Dios mismo estableció el sistema de sacrificios, ustedes han leído el Pentateuco, allí hay muchos pasajes en que Dios habla de cómo deben hacerse los sacrificios, pero ¿Por que Dios estableció esto? Hay dos razones y quiero exponerlas: Una es la razón que Dios tiene; para que nosotros, como les decía, vayamos aceptando y entendiendo, vayamos grabando en nuestra mente de que no hay otra forma de ser aceptables ante Dios, sino con un sacrificio. O sea ese pecado que cometimos en el Edén merece la muerte; pero Dios es tan bueno que prefiere que otro ser muera en cuenta de nosotros, y nosotros solo aceptar ese sacrificio y así podamos presentarnos delante de Dios sin pecado; ¿esa figura que esta en el génesis verdad? Esa es una de las razones. Les leeré un pasaje que esta en Levítico 22, versículos 19 al 22, para que ustedes vean como se estableció o cual es la idea de los sacrificios: “… para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras. Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no será acepto por vosotros. Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado será sin defecto. Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, no ofreceréis estos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.” O sea, había una exigencia para este tipo de sacrificios no se trataba de llevar cualquier animal, tenia que ser limpio, perfecto, escogido. ¿Por que este tipo de animales? Porque Dios trata de que entendamos de que no es cualquier sacrificio, no es cualquier ser que va ha morir para que podamos ser limpios, sino que, es algo especial, algo escogido, que Dios acepta; no cualquier cosa. Estamos hablando de Jesús, él es nuestro cordero perfecto, sin mancha, sin pecado, sin ningún tipo de error; y ese es el sacrificio que Dios acepta por nuestras culpas, no hay otra forma de que nosotros podamos, a la manera de Adán y Eva ser cubiertos de nuestra culpa, de nuestra vergüenza; sino aceptando el sacrifico de Jesús. Esa es una de las ideas que Dios quiere que entendamos a cerca del sacrifico. Podemos leer por ejemplo, en Malaquías, Dios hace una queja de la forma en que finalmente llego a ha ser este tipo de sacrificio. Por que originalmente la gente empezó a llevar un animal escogido, dedicado a Dios y estaba examinado de todas sus imperfecciones, algo que era sin defectos, algo que ellos amaban; o sea, como Dios lo había pedido; y finalmente se distorsionó y dejo de ser así. Las personas compraban un animal en una especie de feria que había afuera del templo, y lo entregaban al sacerdote para que sea sacrificado, y entonces aquí viene la queja; dice aquí en el capitulo 1, a partir del versículo 6: “El hijo honra al padre y el siervo a su Señor, si pues yo soy padre ¿donde esta mi honra? y si soy señor ¿donde esta mi temor?” O sea, aquí les esta diciendo si ustedes dicen que soy su padre ¿por que no me honran?, y si dicen que soy su señor ¿por que no tienen un cierto temor por lo que hacen?, y continua el pasaje diciendo “dice Jehová de los ejércitos a vosotros oh sacerdotes que menospreciáis mi nombre y decís ¿en que hemos menospreciado tu nombre?”, o sea los sacerdotes decían, ¿pero que de malo estamos haciendo?, estamos ofreciendo los sacrificios que la ley exige, un cordero, un toro; estamos haciéndolo. Pero el profeta aquí les esta recordando que no es así, ellos no están haciendo lo correcto; dice: “en que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo?, o cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto?” Imagínese, Dios con esa paciencia infinita que tiene, tratando de hacerles entender su error; les dice: Haber, ustedes ofrézcanle a su príncipe, a un hombre que gobierna, ofrézcanle un cordero así; y vean si lo acepta, entonces ¿por que piensan que no es malo, cuando lo sacrifican en el altar para su Dios? Entonces entendemos que la idea se fue distorsionando; si ustedes leen en los evangelios, Jesús echó esa gente del templo por que prácticamente eso que hacían no servia para nada, eran sacrificios vanos, abominables para Jehová. Esa gente se dedicaba solamente ha hacer negocio allí, a vender cualquier clase de animales. Los animales morían, pero no tenía ningún valor para Jehová, por lo menos eso es lo que leemos en el libro de Isaías, en el capitulo 1, dice a partir del versículo 10: “Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra”,…y no les esta hablando a los sodomitas ni a los gomorreos, está hablándoles a los israelitas; pero les está poniendo estos adjetivos, por que se comportan igual que ellos. Sodoma y Gomorra fueron castigadas por Dios, por que ahí se cometían las mas grandes aberraciones; y Dios les está comparando con ellos, y continúa “¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabrios. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?” Esta bien, Dios estableció los sacrificios de animales en el altar para que sean en pago de los pecados, de esos errores, de alguna pelea talvez, de ese negocio fraudulento y en fin, hay muchas cosas, por las que había que ir y ofrecer un animal para ser limpio y acepto delante de Dios, pero al final se distorsionó; y Dios ya no acepta ese tipo de sacrificios, aunque se hagan, por que no se hacen en la forma correcta. Es muy importante saber que nosotros también tenemos que aceptar un sacrifico perfecto no puede haber ni habrá, un sacrifico mejor que el de Jesús; no podemos tener ninguna esperanza en ningún otro sacrifico. Jesús ofrendó su vida voluntariamente para salvarnos a nosotros, es importante saberlo y aceptarlo hermanos.
El otro detalle o la otra razón que nos invita ha hablar del sacrificio es: Como tenemos que responder a ese sacrificio. A pesar de que ya introdujimos ese tema; debo decirles que: Está bien, el sacrificio tiene que ser limpio escogido agradable a Dios, estamos hablando del animal; esa parte Jesús ya la cumplió por nosotros a cabalidad, ya está hecho. Pero la otra parte de la necesidad de este sacrificio, tenemos que cumplirla nosotros, nosotros somos la otra parte del sacrificio, el animal moría, pero el culpable era yo. Esos animales que morían tenían que causar un cierto efecto en nosotros, no se hacían los sacrificios así por así, por ejemplo en el capítulo 11 del libro de Zacarías dice a partir del versículo 4: “Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza, a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables…” Aquí esta clara la otra función que debe cumplir el sacrificio; hay una matanza de ovejas, eso lo dice la ley, pero los que las compran y las entregan al sacerdote para que sean sacrificadas, no se tienen por culpables. Creo que Adán entendió perfectamente lo que paso con los animales en el paraíso. El sintió culpa por que esos pobres animales murieron para cubrir su pecado, los animales no tenían ninguna culpa, Adán era el culpable y es lógico que debiera sentir una tristeza de estar causando un daño a seres inocentes. Pero acá estamos viendo que estas personas que compran las ovejas afuera del templo, y las entregan al sacerdote, ellos no sienten culpa. Dicen: Acabo de cometer un error grave,… por favor dos ovejas; luego las entregan al sacerdote y punto. Están cumpliendo la ley, pero no hay ningún efecto dentro de esas personas. Y sigue el pasaje: “y el que las vende dice: Bendito sea Jehová por que he enriquecido…” O sea, el que vende las ovejas tampoco tiene ningún sentido de culpa, para él, solo es un buen negocio, es una oportunidad de hacer riquezas. Que bueno es que haya tantos pecadores acá, por que compran ovejas, y las entregan, y mi negocio marcha muy bien. Pero ¿Esa será la actitud que Dios esperaba de esta gente? Sigue el pasaje: “ni sus pastores tienen piedad de ellas” Los que pastaban las ovejas allá en el campo, y sabían que al final esos pobres animales iban a parar en el altar del templo, tampoco tenían ningún sentimiento de culpa, era solo un negocio, era una forma de pasar la vida, y no había ningún efecto hacia el interior de las personas, este es el aspecto de el sacrificio, que nos toca a nosotros cumplir. Jesús cumplió con el sacrifico que necesitamos para presentarnos delante de Dios aceptables, limpios, cubiertos todos nuestros pecados delante de Dios; pero este otro efecto, tenemos que sentirlo nosotros, tenemos que reconocer que nosotros somos los culpables; por lo tanto, debe haber un arrepentimiento. Es la parte del sacrificio que nos corresponde. Entonces nos encontramos con este versículo, del cual estamos hablando hoy acá en el libro de romanos, que dice que presentemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; y no está hablando de sacrificar tiempo, dinero, habilidades, nada de eso; no lo necesita Dios, él tiene muchos recursos, tiene muchas formas de hacer lo que quiere hacer. Como sucedió cuando esos fariseos que le dijeron a Jesús: ¡Mira, estos niños que están gritando aquí! Y Jesús les dijo: Si estos se callan, ¡las piedras van a clamar! Claro, si nosotros no hacemos el trabajo que tenemos que hacer; Dios va ha encontrar una manera de hacerlo, no se preocupe hermano. Pero, ¿que de nosotros? Tenemos una parte que cumplir. Bueno nuestro pastor ya estuvo tocando este tema el día domingo, ¿verdad? Es tener un cambio radical, un nuevo nacimiento, tener un sacrificio personal. Este mismo libro de romanos, dice en el capítulo 6 a partir del versículo 5: “Por que si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Por que el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con cristo, creemos que también viviremos con él” Entonces aquí tenemos todo claro, nosotros tenemos que hacer una parte del sacrificio, ¡tenemos que morir! No como quizá usted se esta imaginando, no; tenemos que dejar de ser eso que éramos, un ser abominable para Dios; para ser ahora otra cosa, un ser agradable para Dios. En ese sentido tenemos que ser un sacrificio. Me gusta mucho este versículo 7, dice: “por que el ha muerto ha sido justificado del pecado”, imaginemos que hay un asesino, y lo atrapan por ahí, lo condenan a muerte, y lo matan por todo lo terrible que hizo; paga con su vida, él es fusilado. Imaginemos que esa persona de alguna manera vuelve a vivir, y anda en medio de la sociedad, usted cree que ¿otra vez habrá que tomarlo preso y matarlo? Porque ¡él ya pagó lo que hizo con su vida! Entonces sería un doble castigo, seria una injusticia hacer eso. Eso mismo es lo que quiero que entendamos hoy, si nosotros morimos, o sea, dejamos de ser lo que éramos, cambiamos radicalmente nuestra actitud, para luego ser otra persona, equivale a haber pagado con nuestra vida lo malo que antes habíamos hecho. Está bien, Jesús pago por nuestros pecados, pero nosotros tenemos que tener el efecto que Dios esperaba de los israelitas ¿No es cierto? Un arrepentimiento genuino, un cambio de actitud, un nunca mas volverlo ha hacer; por que si yo iba a ofrecer ovejas al altar por que robaba, y después del sacrificio, robaba otra vez, y luego otras ovejas; entonces no tiene ningún valor, entonces ya perdió el significado mi sacrificio ¿verdad? Lo que el Señor quiere, es lo que dijo David en el salmo 51. David arrepentido, completamente deshecho en tristeza por haber cometido una falta, un pecado terrible; él era el rey y podría haber matado unas 500 ovejas por lo que hizo, pero el dice Señor tu no quieres sacrificios, no quieres holocaustos, yo los daría dice él, pero lo que tu quieres es un corazón arrepentido, quebrantado, contrito y humillado; eso es lo que quieres de mi, dice David. Está bien, el cordero hay que matarlo, por que así lo dice la ley, pero aparte de eso, tiene que haber un cambio, un efecto profundo, algo que deseche para siempre lo que hicimos, para que agrade a Dios. Así es hermanos, tenemos que sacrificar a ese hombre que vivía dentro de nosotros, que tenía pensamientos malos, que tenía malas intenciones, que se gozaba de la maldad, que esperaba en la injusticia, en la lujuria, o de cualquier cosa que no agrada a Dios. Porque si no desechamos a ese hombre interior; estamos entrando en la misma idea del pueblo de Israel; estaríamos haciendo lo mismo, así no va a funcionar: nosotros tenemos que hacer ese sacrifico, tenemos que morir juntamente con Jesús, para vivir juntamente con él; de nada nos sirve dedicar un poco de tiempo o alguna de nuestras habilidades, o alguno de nuestros recursos. Si pensamos que eso puede ser agradable para Dios, estamos muy equivocados. Bueno, yo no estoy diciendo que Dios no quiere, o no acepta nuestro tiempo, nuestras ofrendas, nuestros diezmos, y todo aquello; estoy diciendo que Dios tiene una forma de valorar muy diferente, por ejemplo los judíos, iban al templo y sacaban un billete de 20, miraban alrededor para que la gente lo notara, luego lo echaban al arca de las ofrendas, y luego otro mas; ¿Por qué? porque querían que la gente diga, ¡oh, que hombre tan dadivoso!, pero… ¿que dice Jesús a cerca de eso? Igual pasaba con esas personas que se paraban en la plaza a orar toda la mañana, ¿Para que? para que los vea la gente, Jesús dijo bueno ellos ya están recompensados, eso es lo que quieren, eso es lo que andan buscando; ya la gente los alabo, ya los considero; y bueno, yo no tengo de que retribuirles. Eso es lo que quieren: que los alaben, que los consideren; ya están pagados. Y esos judíos daban mucho dinero por supuesto, por detrás de ese hombre que dio tanto dinero, fue una mujer pobre que le quedaban 100 pesos en la carterita y echó los 100 pesos, y Jesús consideró que ella sí dio una ofrenda agradable a Dios, por que no tenía mas; pero confiaba en que Dios la iba a sustentar en que Dios era poderoso. La intención de ella era agradar a Dios, aun con su pequeña ofrenda, el templo no necesitaba dinero hermanos; si el negocio allí era muy grande ¿por que creen que mataron a Jesús?, compraron a judas incluso con plata, para que lo entregara; si, ahí había mucho dinero y no se necesitaban ofrendas; se necesitaba cambiar de actitud; para que ellos puedan darse cuenta que el Salvador estaba delante de ellos mismos. Entonces hermanos, nosotros tenemos que actuar de acuerdo al deseo de Dios; puede ser que la gente no nos considere, puede ser que no nos aprecien mucho; al menos si usted dice la verdad, yo creo que muy pocos lo van a aplaudir, la mayoría va a decir: éste está loco, este ya se trastorno, ya se puso fanático; bueno pueden decir cualquier cosa, si usted se ajusta al deseo de Dios lo mas probable es que tenga problemas por que así se ve a través de la Biblia, con los hombres que han tratado de guardar el mandamiento, pero nosotros no tenemos que tener temor de los hombres tenemos que tener temor de aquel que tiene poder para echarnos incluso al infierno. Y Jesús se lo dijo a los apóstoles: ¿Por que tienen miedo de lo que les puede hacer la gente? Ellos solo pueden matarlos, les dijo. Sí, la gente los puede matar a ustedes, pero nada mas; entonces nosotros hermanos, a veces nos atemorizamos, pensamos en aquello que va ha ser perjudicial para nosotros, y actuamos de acuerdo a lo que la gente quiere y nos alejamos de lo que Dios quiere. Si acá no estamos hermanos, para agradarnos entre nosotros, para que nos alabemos entre nosotros; aquí estamos para que Dios nos acepte, estamos para agradarle a él, para alabarle a él. Por supuesto que es bueno ofrendar el dinero a nuestro Dios, dedicar el tiempo a él, dedicarle nuestras habilidades, nuestras potencialidades, nuestras influencias. Hace tiempo yo escuchaba que hay que ofrendar el 10 por ciento del tiempo al señor ¿será así? Yo creo hermanos que hay que dar todo el tiempo; ¿que hacemos con el 10 por ciento del día? apenas alcanzaremos a hacer nuestra lectura bíblica diaria, no podremos hacer ninguna cosa mas. Nosotros hermanos tenemos que entregarnos completamente a él, somos de él, somos esclavos voluntarios de Dios para actuar en pro de aquello que Dios nos ha mandado. Nosotros tenemos que hacerlo sin cesar, todo el día tenemos que estar meditando en la palabra del Señor, así lo dice el salmo uno, tenemos que deleitarnos en su palabra todo el día; día y noche mas encima, hasta soñar con el señor; eso querrá decir que hemos tenido un nuevo nacimiento, que somos otro ser diferente al viejo hombre. No se preocupe de cuanto es, ni piense que tanto es lo que tiene que dedicar, cuanto es lo que tiene que dar. Zaqueo por ejemplo estaba deseoso de ver a Jesús, que se subió al árbol tratando de ver al Señor; y después cuando Jesús entró en su casa y en su corazón, cuando se enamoro de ese reino maravilloso del cual había escuchado, dijo: Señor, yo la mitad de mis bienes doy a los pobres, y la Biblia nos cuenta que él era muy rico. Jesús no le había dicho que dé cosa alguna, si él no fue para que Zaqueo diera plata; simplemente fue, para hablarle del reino de los cielos, y Zaqueo espontáneamente ofreció eso, y dijo a continuación: yo, si a alguien he engañado, se lo devuelvo cuadruplicado, por que tubo un cambio, por que tubo un reconocimiento de lo que él había hecho, quizá esa riqueza la consiguió de mala manera, y si de buena, entonces se dio cuenta que eso que tenía, no lo necesitaba, por que Dios es el que suple nuestras necesidades; si nosotros confiamos en lo que tenemos, ¿para que podríamos necesitar a Dios? Así piensa el mundo, entonces eso tiene un efecto negativo. Ahora yo no estoy diciendo, que no es bueno tener, Es bueno tener, pero abría que ver también, que sentimos con lo que tenemos, que hacemos con lo que tenemos, para qué lo deseamos; y no estoy hablando solamente del dinero, sino también estoy hablando de la salud, del trabajo, del tiempo. Mucha gente desea tener un buen trabajo, pero ¿para que? Mucha gente desea ser profesional, pero ¿para que? Si quiere andar paseando, si quiere andar de vacaciones, si quiere tener lujos, si piensa en los deleites de la vida, en fin; lo más probable es que Dios diga: ¡así no me sirves hijo! Pero, si quiere hacerlo para servir a Dios, para alabarle a él, para glorificar su nombre, para ensanchar el evangelio, para predicar, para dar testimonio de que Dios es poderoso y lleno de misericordia; obviamente que Dios se va a agradar hermano, Dios va a otorgarle el deseo de su corazón. Entonces hay una diferencia entre lo que hacemos y lo que concebimos como idea de sacrificio; no se trata de otorgarle a Dios algo de lo que tenemos, o de lo que somos, para que… “bueno hay que hacerlo, que otra cosa podríamos hacer, lo exige la Biblia, fíjese” Así no sirve de nada, así no tiene ningún efecto, al contrario Dios se desagrada de ese tipo de actitud; servirle a Dios, es de corazón, él no se fija en nuestros rostros, no se fija el lo que decimos, no tiene necesidad de escuchar eso, él examina lo que esta dentro de nosotros, que es lo que realmente deseamos, como lo concebimos y para que lo queremos. Ese el sacrificio que tenemos que hacer, ofrecerlo en el altar de Jehová, algo escogido, lo mejor que hay, dedicado a él de corazón y con ese deseo que él lo acepte; por que es lo mejor que tenemos puede ser poco, por que no tenemos mas, pero es lo mejor que tenemos y tenemos que ofrecérselo a él ese el sacrifico agradable, santo, perfecto lleno de gratitud para nuestro Dios. Le alabamos y le bendecimos a él cada día le reconocemos como el único que nos protege y nos guarda de todo, entonces le dedicamos este sacrificio “Nuestras propias vidas dedicadas a él” Como dice el versículo “Presentad vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” Que Dios los bendiga mis amados hermanos. Amén.

21 de marzo de 2008

Como nos hablará Dios

¿CÓMO NOS HABLARÁ DIOS?
Mensaje predicado en Escondida el 5 de Enero de 2008
Texto base Isaías 28:9-13
Lectura bíblica Mateo 13:10-17


Bien, hoy quiero hablarles, a cerca del lenguaje especial que Dios tiene para comunicarse con nosotros. Me refiero, con los seres humanos, en general. Este lenguaje, viene a ser difícil, in-entendible para algunos; y afortunado, especial, bendito, para otros.
El párrafo de hoy, está inserto en una sentencia que hay para la gente de la tribu de Efraín. Esta gente, se había desviado completamente de los caminos de Dios, ellos confiaban en sus fuerzas, en sus riquezas, en sus alianzas con otros pueblos; y esta misma confianza les hacia estar tranquilos; tan tranquilos que se dedicaban a estar de fiesta en fiesta, abundaba la buena mesa y el vino; factores que siempre tienden a desviar al hombre del buen camino, a alejarlo de su creador.
El párrafo, empieza diciendo “¿A quien se enseñará ciencia o a quien se hará entender doctrina? ¿a los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?” Bueno, esta versión, la Reina Valera, no lo expresa tan claramente; pero lo que ellos están diciendo es: ¿A quien cree Dios que le va a enseñar? ¿cree que somos niños chicos, de esos que recién acaban de dejar el pecho? Acá tenemos otra versión, que es de uno de nuestros hermanos, esta es la versión “Latinoamérica”, una versión católica, y dice: ¿a quien le está enseñando la lección, o quien quiere que le atienda sus explicaciones? ¡Los niños que recién dejaron el biberón, los niños que acaban de tomar pecho! O sea, esta gente está despreciando, el mensaje que le da Dios a través de los profetas. Ellos ven este mensaje como demasiado inocente, para ellos las advertencias que les hacen los profetas, son mera palabrería, meras insinuaciones de personas sin importancia; no ven aproximarse ningún peligro, nada de lo que los profetas dicen, todo esta bien para ellos. ¿De que nos tenemos que arrepentir? Esta queja, de que el mensaje viene: “mandamiento tras mandamiento; mandado tras mandato” les suena a burla; les molesta sobremanera que todo llegue así “renglón tras renglón; línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá”
Hoy en día también, a mucha gente le molesta esta clase de comunicación a cerca del mensaje de Dios. Ellos creen saberlo todo, tienen tanto conocimiento, que todo les parece claro. Hoy hay tanta ciencia, algunos son profesionales, otros se comportan como si lo fueran, creen que dominan todo el conocimiento, toda la ciencia; entonces este mensaje del evangelio les parece algo sin importancia ¿No les pasa algo así, a ustedes cuando predican? Cuando tratan de hablarle a cerca del reino de los cielos a alguien, ustedes pueden ver las reacciones de las personas. Está la respuesta esa: “Sí, yo también creo, pero a mi manera” “Es que, solamente son diferentes enfoques” “Para mi, lo importante es estar bien con Dios, no me interesa mucho lo que digan los hombres” En fin, según las personas, no hay para que hacer tanto alboroto. Pero ¿Qué continúa el párrafo diciendo? “Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablara a este pueblo” Hermanos ¿Ustedes creen que para ellos, los efrainitas; así como también la gente de hoy, será entendible el mensaje de la palabra de Dios? ¡Jamás! Hermanos, este mensaje esta hecho, para que aquellos que no aman a Dios; no lo puedan entender. ¡Nadie, que no ame a Dios, puede disfrutar de esas benditas palabras! Para ellos, simplemente se convertirá en palabrería, en cosas sin importancia, sin sentido.
Escuchábamos la lectura bíblica que decía en el versículo 11 del capítulo 13 de Mateo: “Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, mas a ellos no les es dado” Los discípulos de Jesús, estaban admirados de que Jesús le hablara a la gente en parábolas, porque la gente no entendía las parábolas; algunos entendían, pero limitadamente, o quizá entendían mal. Ellos, los discípulos, pensaban que sería mejor que Jesús les hablara claramente; porque, como dice, estos son “misterios del reino de los cielos” Pero el criterio de Dios, es diferente al criterio humano; por eso dice: “Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” Aquí no esta hablando de cosas materiales ni dinero; está hablando exclusivamente del entendimiento de la palabra de Dios. Evidentemente, esto puede ser aplicable a otros ámbitos, pero nosotros, tenemos que ver y entender el contexto, y eso se refiere aquí, al entendimiento de la palabra de Dios. Vale decir, que el que tiene, o desea de todo corazón tener entendimiento; el Señor le dará mas entendimiento. Pero al que tiene poco, o no tiene y ni siquiera lo busca, no lo desea; aun lo poco que entendía, se le volverá confuso, incoherente. Eso es lo que confirma la profecía que está en el libro de Isaías capitulo 6:9-10. Dios dice: El corazón de este pueblo se ha engrosado, o sea, se ha puesto insensible, no quiere escuchar ni aceptar, tampoco entender; entonces, aunque miren, no verán nada, y aunque oigan, no entenderán nada. ¿A qué se refiere esto? Por ejemplo, los judíos, del tiempo de Jesús, veían los milagros, se daban perfecta cuenta de que Jesús era un hombre extraordinario; pero nunca se les dio por aceptar, que Jesús era el Mesías, ese Mesías que ellos mismo estaban esperando. Escuchaban las palabras de Jesús, a veces quedaban admirados por la sabiduría que tenía, otras veces se sorprendían con las afirmaciones que hacia, y aunque él les decía que eran palabras de Dios, no se dieron cuenta que tenían a Dios mismo delante de ellos. ¿Y, por qué paso todo eso? Por que esa gente, sencillamente no quiso oír, rechazo completamente la idea, mas al contrario, acuñó la idea de matarlo. La Biblia nos dice “para que no entiendan, para que no se conviertan y Yo no los sane”. Y cuando dice “no los sane”, no esta hablando solamente de las enfermedades, está hablando de esa ceguera espiritual, de ese embotamiento espiritual; para que no los sane de la lepra del pecado.
Más, hermanos, a nosotros se nos ha dado la oportunidad de saber los misterios del reino de los cielos, revise otra vez el versículo 11 ¿No le parece esto maravilloso? Dios es el que está hablando, y siempre ha sido así, para los israelitas fue lo mismo; en parábolas, en lenguaje especial, en lengua extraña dice, en lengua de tartamudos. Es un código extraño que solo es revelado a aquellos sencillos de corazón, a aquellos que desean conocer a cerca de su Dios, que aman el escuchar sus palabras, a aquellos que día y noche meditan en ellas.
Siguiendo nuestro párrafo de hoy, si usted se fija, en el versículo 12, Dios dice a ese pueblo rebelde de Efraín “este es el reposo: dad reposo al cansado, y este es el refrigerio” pero ellos nunca quisieron oír. ¿Qué es lo que vamos a aprender aquí? Esto es algo muy profundo, bueno, también es algo muy sencillo, pues acabamos de entender que este es un lenguaje especial. Primeramente, está hablando del amor al prójimo, del compartir el pan con el hambriento, de asistir al pobre, al enfermo, y mucho más de esto. Pero estas no son solo palabras, hermanos. Hay gente que no sabe que en el compartir, esta oculta una gran alegría, un profundo sentido de paz, una satisfacción del corazón; que no se puede descubrir, hasta que lo vivamos. Pero, ojo, esto solo sucede, cuando uno lo hace de pleno corazón, con alegría, con completo desprendimiento. Yo sé que hay mucha gente que da, pero al hacerlo, solo sienten que tienen menos ¡así no sirve! Eso solo deja el sabor amargo de haber perdido algo. Hay gente que no entiende nuestro afán de predicar, muchos creen que queremos llenar las iglesias, para recaudar más fondos ¡Que terrible error! ¡Que ceguera, que falta de entendimiento! No entienden, que el evangelio es el mayor refrigerio para el alma, es la paz que muchos andan buscando, es justamente lo que la gente necesita; pero, se niegan a recibirlo ¡Que contrariedad! ¿Por qué creen que Jesús lo hizo? Él dejó su trono de gloria, para venir a darnos este mensaje, para predicarnos el evangelio, aún entre tanta contrariedad ¿Usted cree que hubo tristeza y dolor en él, por haberlo hecho? Si así lo cree, esta muy equivocado. En el solo hubo paz, solo hubo satisfacción y alegría. Por eso leemos en Mateo 11:29-30 “llevad mi yugo sobre vosotros...” ¿Lo entiende usted? ¿Por qué se ha cargado el yugo del mundo? El yugo del mundo es un yugo de afanes, de tristezas, de amarguras, de peleas, ese yugo nos consumirá hasta los huesos, por que al final llegaremos a la tumba con las manos vacías. Jesús dijo en Juan 14:27: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da” Jesús tuvo paz en todo lo que hizo, aún en la cruz; y desea que nosotros también tengamos esa paz. La paz que podría darnos el mundo es simplemente un descanso, donde Satán reordena sus filas, para después empeorar nuestra situación; se parece a la calma que hay antes de que pase el huracán. La paz que Dios nos da, tiene que ver con la alegría de saber que un día estaremos con él, que estamos haciendo las cosas de acuerdo a sus deseos, que somos afortunados al descubrir que hemos entendido bien el mensaje del Señor, ese mensaje dicho en palabras especiales. ¡Siéntase afortunado hermano! No cualquiera puede entender ese mensaje. A los demás solo los asaltará una horrible duda, comenzaran a pensar que todo es un engaño. El pasaje confirma que este mensaje será así “mandamiento sobre mandamiento, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá” Así va ha ser para todos, pero... ¡Hay de aquellos que no abran su corazón, sus oídos, a estas palabras especiales! Pues ¿qué dice de ellos? Dice que al final de tanto luchar ellos “caerán de espaldas, y serán quebrantados, enlazados y presos” Así es, mis queridos hermanos, ellos serán quebrantados, quiere decir que sufrirán las consecuencias de su desobediencia, quedarán ahí tendidos, completamente derrotados. Vea el panorama, triste desolador. Ellos serán enlazados y presos, no tendrán escapatoria, tendrán que quedar al final bajo el juicio de Dios; caerán bajo el juicio de sus propios pensamientos, de sus propias palabras. Esto no lo estoy diciendo yo, lo dice la Biblia, el pasaje que tratamos habla de estas cosas, y justamente nosotros creemos en las escrituras, entendemos el mensaje, por que se nos ha dado esa facultad, esa inteligencia, ese favor.
Vamos a terminar esta predica, recordando que el mensaje del Señor, siempre vendrá de a poco, nadie puede tenerlo todo, nadie puede saberlo todo; está diseñado para que cada día el hombre sea edificado en el, para que cada día nos sea entregado renglón tras renglón, línea tras línea, un poquito aquí y otro poquito allá. El que tiene un genuino interés, el que le pide a Dios, con un corazón sencillo y humilde, el que lo desea profundamente en su corazón; pues, a ese le será entregado, le será dado el conocer los grandes misterios del reino de los cielos. Mas si usted no lo desea, ni lo busca; solo servirá para que se confunda, para que se endurezca su corazón, para que no encuentre a Dios y para que no sea sanado, para que no sea perdonado. ¡Que Dios los bendiga! Y desde ahora ponga más atención a las palabras de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

10 de febrero de 2008

No estamos preparados para la abundancia

NO ESTAMOS PREPARADOS PARA LA ABUNDANCIA
Texto base Proverbios 30:7-9
Devocional predicado en el campamento de verano.


Vamos a hablar de la abundancia, veamos que tal estamos para tenerla. Creo que todos postulamos a tener abundancia; nos gustaría tener mucho dinero, tener mucho tiempo, para gastar ese dinero tal vez; nos gustaría tener mucha salud, en fin, nos gustaría tener mucho de todo. Pero… ¿Nos conviene tener esa abundancia? ¿Estamos preparados para eso? Estoy hablando, de los seres humanos en general.
Por ejemplo, el dinero ¿Nos haría bien tener mucho dinero? Se que algunos de ustedes estarán conmigo al decir que no; algunos tal vez piensen que si sería bueno. Pero si tomamos algunos ejemplos de la vida real ¿Cuántas personas que tienen dinero en abundancia, son realmente felices? Vemos que la mayoría, termina en forma calamitosa, algunos en la cárcel, otros en las drogas, en el suicidio; a los que mejor les va, terminan en peleas, en odio, en familias destruidas. El dinero es la causa base de todos esos problemas.
También podemos hablar de la salud en abundancia, o sea cuando la persona se siente sana, o mejor dicho, no tiene ningún malestar; a pesar de que ingiere sustancias extrañas, por ejemplo tabaco, alcohol, etc. También cuando no somos cuidadosos con los alimentos; y, cuando contaminamos nuestra alma con ideas superfluas, con egoísmo, con lujuria, y en fin. Hay que pensar que la salud mental es más importante que la salud física, pero como la tenemos abundante, no la cuidamos. Solo cuando la perdemos, algunos nos damos cuenta, de… ¡que bueno era tenerla!
Y podemos seguir hablando de muchas cosas, tales como el tiempo, el trabajo, la belleza, etc.; pero todo, todo, si está en abundancia nos hace mal, por lo menos esa es la realidad que vemos a nuestro alrededor y en nosotros mismos. Lógicamente, que a nadie le parece que esta haciéndolo mal, nadie así, a buenas y primeras va aceptar una corrección, pero el resultado arroja una respuesta afirmativa rotunda. No podemos ver el error, cuando hay abundancia.
Quiero terminar con el amor. Por ejemplo el amor de padres; aquellos padres que aman tanto a sus hijos, lo mas probable es que no tengan éxito. Por un lado puede ser que los padres empiecen a confundir el amor, con sobreprotección, con engreimiento y malacrianza; esto sucede por que no sabemos encausar, ese buen sentimiento, ese amor que, por supuesto es genuino, pero finalmente acaba distorsionado; si eso no ocurre, puede ser que el hijo empiece a pensar que sus padres pueden hacer mucho mas por él, y no lo hacen, puede empezar a pensar que no tiene unos buenos padres, que no le han entregado valores, comprensión, etc. ¿Por qué digo esto? Porque si los padres supieron manejar bien el tema del amor hacia su hijo o hija, lo encausaron de manera correcta, se lo entregaron de la manera mas excelente; entonces será el hijo el que no sabrá apreciarlo, no lo vera por ningún lado. Digo esto por que eso veo que nos pasa con el amor abundante que tenemos a disposición, o sea el amor de Dios. El amor de Dios es tan grande, tan abundante, es entregado de la manera mas excelente, y en la medida mas justa, que muchos de nosotros no lo apreciamos, algunos ni siquiera sabemos de que se trata, no lo podemos descubrir y menos vivir, no lo sabemos dimensionar. Muchos seres humanos acaban pensando que es solo un invento, y que en realidad no existe. Por eso es que, es importante el darnos cuenta de que no estamos preparados para la abundancia; es necesario vivir también la escasez, la precariedad. Dios permite esto, porque en su sabiduría, él nos da una oportunidad para afinar nuestros sentidos, para que podamos ver lo que realmente esta delante de nosotros. Es como cuando sentimos frío, y vamos, y nos pegamos una ducha de agua fría, eso hará que nos sintamos luego más abrigados que antes, hará que recuperemos más rápido el calor. Debemos ser cuidadosos en vivir todo aquello que Dios nos ha entregado, puede ser mucho o poco, pero debemos agradecerlo, así la abundancia también se nos aparecerá en su real dimensión; y quizá ahí podamos vivirla. Espero que esta reflexión nos sirva, para ver mejor que no es bueno ni mucho ni poco, si no mas bien, solo lo necesario. Que Dios los bendiga mis amados hermanos. Amén.

Como acercarse a Dios

COMO ACERCARSE A DIOS
Predicado a la congregación el 31 de Enero de 2008.
Texto base: Hebreos 10:22
Lectura bíblica: Éxodo 19:10-20


Bueno, vamos a partir mirando la forma en que en la antigüedad se acercaban a Dios. En el antiguo testamento podemos ver que hubieron instancias en las que el hombre pudo acercarse a Dios, como escuchamos en la lectura bíblica, ésta fue una ocasión en que el pueblo de Israel, estuvo cerca de Dios. Como ustedes verán no fue un momento común, no fue un momento de alegría, ni una ocasión que pudo ser olvidada fácilmente. Fue una ocasión, donde este pueblo, sintió temor, sintió el peso de la responsabilidad de estar parado frente al creador del universo; esa presencia de Dios era en extremo impactante para este pueblo. De hecho si revisamos acá en este mismo libro de Hebreos, donde también el autor lo recapitula, nos daremos cuenta de cómo fue. Por favor los que están tomando apuntes pueden ver en el capítulo 12, a partir del versículo 18 dice: “Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar” o sea estamos hablando del monte Sinaí, ese monte físico ¿verdad? Porque tenemos otro monte, el monte de Sion, bueno este también es físico, pero representa la espiritualidad, representa la fe, la relación del hombre con Dios. Recuérdese que en ese monte Abraham, fue a ofrecer en sacrificio a Isaac, por que tuvo fe, este monte se le llama el “Monte Santo”. Hay en la Biblia una alegoría de Agar y Sara, y dice que la una representa al monte Sinaí, y la otra representa a Jerusalén que está en el monte Santo. Agar representa al Sinaí que es terrenal, y Sara representa a Sion, que es espiritual; porque Sara tuvo fe, ella era estéril, y fuera de su edad tuvo a su hijo Isaac, por que Dios se lo prometió, ¿lo ve? Ella representa esa relación espiritual con nuestro Dios, sin embargo Agar representa lo humano, lo terrenal. Recuérdese que primero Abraham y Sara, como no entendieron, o no creyeron a lo mejor, lo que Dios les hablaba; ellos se podría decir, que trataron de ayudarlo, Sara dio su esclava a Abraham para ver si mediante ella se podría llevar a cabo esa promesa. Pero no fue así. La promesa se cumplió cuando ellos tuvieron fe, cuando esperaron en el Señor. Bueno estábamos leyendo que no nos hemos acercado a ese monte, al Sinaí; dice: “Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad” Acá entran en juego otros elementos más; estamos hablando de ese impacto que sufrió el lugar, el cerro estaba humeando, había truenos y relámpagos, había una densa oscuridad; la gente estaba allá, llena de temor; continúa diciendo: “al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más” Que les parece, la gente a pesar que estaba escuchando la misma voz de Dios, no deseaba ya escucharla, porque entraban en razón de su pecado, de cuán distantes estaban de merecer esa compañía de Dios, ellos no lo podían soportar. Continua diciendo el pasaje: “porque no podían soportar - ¿ ve? Me adelante a las palabras del pasaje ─ lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando” ¡Imagínese! Moisés esta temblando, lleno de temor, cuanto mas el pueblo, por supuesto. Continúa el pasaje diciendo: “ Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” Bien, que es lo que nos está revelando el pasaje, nos está diciendo que los israelitas se acercaron a algo terrenal a algo pasajero, pero nosotros hermanos, tenemos la oportunidad de acercarnos a lo celestial, a lo eterno, hay una gran diferencia entre estas dos situaciones. Tenemos que entender que las cosas terrenales, las que se hicieron en el antiguo testamento, solamente alcanzan para ser la sombra de lo que va a venir. Recuérdese que en el templo, el sacerdote podía entrar una vez al año al “Lugar Santísimo” allí donde estaba la presencia de Dios, y, ¿cómo entraba? Amarrado de una soga ¿verdad?, el tenía temor de morir. Antes de entrar, él tenía que hacer sacrificios, sacrificios primeramente por sus pecados, luego por los del pueblo, no era fácil para nadie en la antigüedad acercarse a Dios, era algo terrible. ¿Por qué será que ahora no tenemos ese mismo temor al acercarnos a nuestro Dios? Ahora no estamos entrando a un templo, no lo estamos haciendo mediante un sacerdote, nuestro sacrificio ahora no es un simple cordero. Hermanos, ahora estamos presentándonos ante el mismísimo Rey del universo, así tal como somos, sin intermediarios, el sacrifico ahora es el mismísimo Jesús de Nazaret. ¿Porque ahora tendríamos que tener menos temor que aquellos días?, digo yo. Sin embargo nosotros venimos al templo, pasamos al altar, como si nada; decimos: ¡Siento la presencia del Señor! Pero a los cinco minutos, ya nos olvidamos de eso. Hermanos yo creo que si de verdad sintiéramos esa presencia, a lo mejor estaríamos una semana llorando, nos olvidaríamos de todo; porque esa presencia nos llenó, nos sacó de toda nuestra realidad, sería algo que nos cambiaría completamente.
Entonces como dice la primera frase, de nuestro tema de hoy: “Acerquémonos con corazón sincero” Lo que acabamos de ver, a lo mejor demuestra que no hay mucha sinceridad en nuestro “acercarnos a Dios”, en lo que decimos que sentimos. Hermanos, quiero decirles que, cuando pensamos que hemos sentido la presencia de Dios, a lo mejor fue un simple toque una ligera aproximación, pero si nosotros lo magnificamos, talvez estamos impidiendo nosotros mismos, que podamos avanzar, que podamos cada vez sentir mayor impacto, mayor presencia. Quiero decir, que siempre debemos desear mas, debemos esforzarnos por realmente tratar de ser inundados por esa presencia. Tenemos que ser sinceros. Hay veces que nosotros tratamos de impresionar, tratamos de que los demás sepan que estamos cerca de Dios; ellos nos pueden creer, pero la realidad puede que no sea esa. Nosotros tenemos que ser sinceros incluso con nosotros mismos, al decir que hemos sentido esa presencia. Sinceros, quiere decir que no estamos ocultando nada, que no lo disimulamos, si no, que es verdad, que hay limpieza en lo que decimos. A propósito les contaré que escuché, de donde viene esa palabra: sinceridad. Viene de sin-cera. Viene de la antigua Grecia; ustedes saben que a los griegos les gustaba mucho el arte, ellos eran muy apegados a la poesía, a la escultura, en fin. Entonces, ellos tenían una especie de feria donde exponían su arte. Allí tenían ellos sus estatuas, de mármol; para venderlas por supuesto. Ellos tomaban una pieza de mármol, y empezaban a esculpir, hacían por ejemplo un busto; entonces a lo mejor, cuando ya estaban a punto de terminar, aparecía una grieta en el material, una parte donde no era consistente. Para que no se pierda ese trabajo, ellos terminaban la estatua, y luego rellenaban esa parte porosa con cera, ellos tenían varios tonos de cera. Después de rellenar el lugar ellos pulían y finalmente nadie se daba cuenta que el mármol no era puro. Esta estatua solo servía para ponerla en la sombra, por que si a alguien se le ocurría ponerla en el antejardín, por supuesto que había problemas, la cera se derretiría y sería toda una perdida. Entonces el comprador, que ya sabía de esto, iba y preguntaba por una estatua “sin cera”. O sea que la estatua sea limpia, sin ocultar nada, sin disimular, que sea verdadera. Nuestro comportamiento, entonces tiene que ser así, sin cera.
Bien hermanos, vamos a pasar entonces a la siguiente frase, que dice: “en plena certidumbre de fe” ¿Que quiere decir esto? Quiere decir, que nosotros no debemos dudar que Dios esta actuando en medio de nosotros, que Dios esta cerca de nosotros, tan cerca que su presencia la podemos sentir. Dios, justamente a quitado toda prueba física de su presencia, por que desea que tengamos fe. La Biblia nos dice que: “sin fe, es imposible agradar a Dios” Pero ¿Qué es la fe?, es justamente que no sucedan las cosas, es, seguir esperando, es seguir confiando, aunque todo parezca imposible, aunque todo parezca negativo, es tener la convicción de que sucederá. Eso es la fe. Veamos por ejemplo ahí en Hebreos 11:13 dice: “Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido” ¿Se da cuenta? Aquí esta hablando de los grandes hombres de fe, de aquellos que nosotros los llamamos los padres de la fe, y por que los llamamos así. ¡Por que tuvieron fe! Ellos recibieron promesas, y ellos las creyeron, pero no recibieron lo prometido, ellos se murieron y no lo recibieron, pero ellos nunca, nunca, dejaron de confiar en que las recibirían, no importa si no las recibieron, tener fe es confiar en que sí las recibiremos, no es recibirlas; pues si las recibimos, ¿para que necesitamos la fe? Eso se podría llamar bendición. A mi me da mucho gusto; y me gozo en el Señor que esta noche hayan habido tantos testimonios de sanidades, pero eso es bendición, eso no es fe, eso es poder de parte de Dios hacia nosotros; pero la fe es de parte nuestra hacia Dios. Estos hombres murieron y no recibieron lo prometido, pues dice: “sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” Hermanos, ustedes tienen que darse cuenta que para estos hombres; Moisés, Abraham, en fin; era muy difícil poder creer y confiar en las promesas del futuro. Moisés hablaba del Mesías, pero seguramente no tenía idea de que estaba hablando, no pasa eso con nosotros, nosotros ya hemos visto al Mesías, sabemos que eso es verdad y se nos hace más fácil entenderlo. Entonces estos hombres del Antiguo testamento, tenían que tener mas fe que nosotros en ese sentido. Pero Dios en su sabiduría, usa igualmente elementos que nos ayuden a alimentar nuestra fe, justamente cuando oramos, cuando pedimos algo; y esto no sucede, ¿que podemos hacer?, confiar ¿verdad? Es justamente cuando necesitamos la fe. Es posible que nunca reciba una respuesta de parte de Dios, es posible que no reciba lo que le pido en mis oraciones con todo ruego, con lagrimas; mas tengo la instancia de confiar en que Dios me lo dará. Es posible que me muera y no lo reciba, pero Dios sabe que viví confiado, que nunca dudé que sí, lo recibiría. Entonces tuve fe. ¿Qué les parece? Es posible que prediquemos y nadie se convierta, es posible que nos critiquen, que nos digan que no somos dignos de hacer lo que hacemos, es posible que incluso, nos maltraten. Todo, todo puede estar en oposición, en completa contradicción con lo que deseamos, con lo que esperamos, pero nosotros estamos confiados, estamos gozosos, por que es la oportunidad que tenemos de decirle a Dios que confiamos en Él. Aprendamos de Pablo que dice, en Romanos 5:1 al 5 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” ¿qué se ve acá? ¡Nada hermanos!, no se ve la gracia, es algo que tenemos que creer, no se ve la gloria de Dios, como en el Sinaí, es algo que tenemos que creer. Pero dice que estamos orgullosos, “nos gloriamos” dice. Estamos con la frente en alto, por que creemos y confiamos en eso. Y continúa diciendo “Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” ¡Pablo esta orgulloso y contento aún en las tribulaciones! Así murieron estos hombres, y fueron aprobados por Dios, por que tuvieron fe. Entonces pues, acerquémonos a Dios en plena certidumbre de fe, seguros, sin desconfiar.
Vamos a pasar ahora, al tercer punto de este mensaje, que dice “Purificados los corazones de mala conciencia” ¿Qué significa esto? Esto quiere decir que nuestras conciencias deben estar limpias. En Romanos 2:15-16 dice “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme a mi evangelio” ¿se da cuenta mi hermano? Aquí hay varias cosas; primero está la ley de Dios escrita en nuestros corazones, o sea, usted puede ser que nunca haya leído la Biblia, pero conoce lo que es bueno y lo que es malo, eso es suficiente para condenarlo; luego dice que nuestras conciencias darán testimonio, y junto a nuestros razonamientos, nos defenderán o nos acusarán. No podemos engañarnos a nosotros mismos; podemos engañar al Pastor, a cualquier hermano, pero en nuestra intimidad, sabemos que estamos actuando mal, eso es importante tomarlo en cuenta, por que esto es espiritual. Fíjese en 1 Corintios 2:10-11 dice: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?...” Entonces, esto es espiritual. Yo puedo ocultar cosas; mi esposa, es posible que no sepa algunas de las cosas que yo sé, que yo pienso, como yo tampoco puedo saber todo lo de ella, pero mi espíritu, sí; el sí que sabe todo de mi, porque dice que el espíritu, todo lo escudriña, al espíritu no le puedo ocultar nada; y recuerde que Dios es Espíritu. Luego es muy importante que para acercarnos a Dios, debemos tener las conciencias limpias, de toda cosa mala, de todo mal pensamiento, de toda mala intención. Usted talvez me diga, pero hermano, eso creo que es imposible. Veamos por ejemplo al rey David; antes yo no entendía por que Dios le daba ese lugar tan importante, dentro del contexto bíblico, si David hizo algunas cosas malas. La Biblia no las oculta; sin embargo cuando usted estudia los Salmos, se da cuenta de cómo David se arrepintió. Si vemos por ejemplo el Salmo 139; nos cuenta que David dijo: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mi camino de perversidad” Esto también esta en el Salmo 26. Como usted verá, esto no es fácil; hay que tomar en cuenta que David está frente a Dios. David está diciendo que lo examine, que lo pruebe, que conozca lo que piensa, que Dios vea si hay vestigios de perversidad dentro de él. Y David era simplemente un hombre, entonces quiere decir que nosotros también podemos lograrlo ¿verdad? Eso es muy importante saberlo.
Finalmente dice: “lavados los cuerpos con agua pura”. Esto quiere decir que debemos estar limpios, completamente. El agua pura representa al Espíritu Santo; veíamos, que el Espíritu Santo es el que nos va a examinar, el que nos va a revelar todo, todo, hasta lo más intimo. Nuestras vestiduras blancas, que están descritas en el Apocalipsis, representan esa limpieza. Ustedes pueden ver que en el capítulo 8 de Levítico, que lo primero que hizo Moisés, para investir a su hermano Aarón, fue lavarlo con agua, dejarlo completamente limpio, recién se le pudo poner sus vestiduras y recién pudo ser ordenado como sacerdote. Nosotros pues hermanos, estamos llamados a ser sacerdotes, luego también tenemos que estar limpios. Tanto leer la palabra, finalmente lo vamos a lograr; porque la Biblia dice en Efesios 5:25-26 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó así mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” Cristo amó a la iglesia, y le dio ejemplos, su vida fue un ejemplo, para que logre ser santa, completamente limpia, quiere decir eso; y ¿cómo va a lograrlo? Con el lavamiento continuo que nos da la palabra de Dios.
Terminamos este mensaje, repitiendo lo que hemos oído de parte de Dios; y lo vamos a hacer de atrás para adelante. Vamos a partir diciendo que es necesario que, para acercarse a Dios y para permanecer junto a él, debemos estar limpios, nuestra consciencia no debe acusarnos de nada, debemos dejar que nuestro espíritu nos diga aquello en que hemos fallado, debemos luchar para sacar esas fallas de nuestro ser; debemos estar completamente seguros de que Dios esta actuando en nosotros, de que nos ha perdonado, de que él nos ha declarado limpios; y finalmente debe haber un temor dentro de nosotros por que Dios es santo y nosotros fallamos; porque Dios es poderoso, y nosotros somos débiles. Debe estar dentro de nosotros ese sentido de temor, aunque estemos enterados, y completamente seguros de que es un Dios lleno de amor y lleno de misericordia. ¡Que Dios bendiga sus vidas! Amén.

2 de febrero de 2008

La gracia peligrosa

LA GRACIA PELIGROSA DE NUESTRO DIOS.

Predicado a la congregación el día 10 de Enero de 2008.

Texto base: 2Co 6:1-2

Lectura bíblica: Deuteronomio 32:10-15

La palabra gracia tiene muchos significados; si buscamos en un diccionario, hay 8 o 10, y hasta 20 significados. Los hay desde la simple habilidad de hacer reír a los demás, hasta el aspecto jurídico del término, el perdón el indulto; pasando por una alusión al nombre de la persona, a cierto atractivo de la persona, independiente de la belleza, y abarcando también la bendición, la holgura, el buen momento.

Pero yo quiero hablarles de la gracia de Dios hacia nosotros, que por supuesto tiene que ver con varios de estos aspectos, y que como decíamos en el título, se torna peligrosa para nosotros. Al oír esto, algunos de ustedes pueden pensar que no estoy muy cuerdo, pero prefiero adentrarme en el tema y explicarles el porqué de este peligro. No es que la gracia sea peligrosa en sí, si no que nosotros somos los la hacemos peligrosa. Empecemos por ejemplo con el aspecto legal, aquí la gracia significa el perdón, el indulto de nuestro Dios por todos nuestros pecados. Sabemos que somos pecadores, esto es, que hemos cometido faltas en contra de nuestro Dios, y que nos espera un castigo por aquello; más la Biblia nos habla de la gracia, por ejemplo en Efesios 2:8 dice: “Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios” y otra vez dice en Romanos 3:24 “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” Estos son solo algunos ejemplos en la Biblia que nos hablan de la gracia en este aspecto, o sea del indulto, del perdón de nuestras faltas, en forma gratuita. Ahora por que podría ser peligrosa esta clase de gracia, ¿por qué lo cree usted? Justamente por que es gratuita, ¿verdad? Es tan admirable, que de un momento a otro seamos perdonados, que hace que nosotros a veces no lo podamos sentir así, no le demos la correcta dimensión, la importancia que tiene el ser limpios de nuestros pecados, pasa casi desapercibido. Es más, la gente del mundo, ni siquiera lo puede creer, ellos se admiran de que alguien, de repente diga que ha sido perdonado por Dios de todas sus faltas, y que ahora esta limpio delante de él. No lo pueden aceptar. Cuando nosotros no le damos el valor necesario, la dimensión necesaria, en realidad, la estamos tornando en peligrosa, por que así, no tendrá la importancia que merece, pasará a ser algo trivial. Si a un condenado a cadena perpetua, de repente le perdonan todas sus fechorías, y lo dejan libre, sería para él una gran cosa, no hallaría como agradecerlo, sería algo maravilloso, sin embargo, para algunos de nosotros, este perdón pasa a segundo o tercer plano, a ser algo sin importancia, eso es lo peligroso. ¿no lo ve así usted? Hermano ¡no se canse de agradecer a Dios por la gracia del perdón! ¡que bendición, que fortuna el ser perdonado!

Ahora si pasamos al atractivo especial de la persona, a esa gracia que Dios puso en la persona, al don, a la habilidad, con que ha sido bendecido cada hermano; incluso esto es extensivo, para aquellos que no conocen a Dios, pues en ellos igual él ha puesto dones especiales. Hay hermanos que tienen habilidades para cantar, otros la facilidad de la palabra, otros han sido dotados de gracia, en la administración, en el servicio, y en fin, en muchos aspectos que son muy útiles aquí en la iglesia, pero ¿qué estamos haciendo con esa gracia? En Romanos 12:6-8 dice por ejemplo “ De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio en servir, o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad, el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría” Es probable, que nosotros, a veces, sintamos que no merecemos, o que no somos dignos de hacer algunas cosas, o puede ser que no nos sintamos con el ánimo, la valentía de hacer algunas cosas, pero estamos casi obligados a desarrollar esos talentos que nuestro Dios a puesto en nosotros, a emplearlos en el bien de la palabra, de la predicación, de la edificación de al iglesia. Todos al servicio de una sola causa, sino ¿cómo crecerá la iglesia? Pablo por ejemplo dice en 1Corintios 15:7-10 “Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios, soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo” y otra vez dice en Efesios 3:8 “A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo” Pablo reconoce en cierta forma, que no es digno, que a lo mejor no le corresponde hacerlo; pero sin embargo toma esa obligación, ese designio de Dios, y lo lleva a cabo, el arriesgó hasta su vida, dedicó todo su tiempo, empleo todos sus conocimiento, todas sus fuerzas, para hacer realidad esta gracia que le ha sido dada. Y nosotros ¿cómo estamos hermanos? ¿Cuanto empeño le ponemos, cuanto ánimo hay en nosotros de llevar a cabo la gracia de Dios que nos ha sido dada? Como ejemplo le diré; el otro día un hermano cantó una hermosa canción en la célula, y había sido compuesta por él, ¡que habilidad, que talento! ¿verdad? Pero, ¿alguien más aparte de nosotros que la escuchamos lo sabe? ¿porqué no ha sido empleado ese talento para animar a toda la congregación? ¿porqué no ha sido empleada esa gracia, para ser transmitida a la juventud? Esto es solo un ejemplo; más permítame decirle que todos estamos faltos de poner toda nuestra gracia al servicio del Señor. Entonces podríamos decir, que esta clase de gracia también se ha convertido en peligrosa, para nadie pasa a ser importante, el don perfecto de Dios en algunos de nosotros pasa hasta desapercibido. ¡Por qué no desarrollamos nuestras capacidades! Usted cree mi amado hermano, que ¿no iremos a dar cuenta de todo esto? Es un regalo de Dios, es algo importante, pero nosotros le hemos bajado el perfil, le hemos restado importancia, finalmente a veces lo hemos anulado. ¡Que peligro corremos al hacerlo así!

Bien, también quiero hablarles de la gracia que ha sido dada como dádiva, como bien material ¿qué hemos hecho con aquello? ¿cuánto de ese bien perfecto, lo empleamos para compartirlo con nuestros hermanos? ¿para servir en el reino del Señor? Finalmente si alguien no ha recibido lo suficiente, a lo mejor debiera dar gloria a Dios, pues está un tanto libre de esta responsabilidad, pues tiene muy poco que compartir. Esa escasez le mantendrá en oración, en sencillez de corazón que es lo que finalmente vale delante de nuestro Dios. Es que los seres humanos somos muy especiales, cuando no tenemos, siempre esperamos recibir, pero cuando tenemos, lo menos que esperamos es dar. Nuestro corazón se pone orgulloso, tendemos a olvidarnos hasta de aquel que todo nos lo entregó. ¿recuerda usted la lectura bíblica? Hablaba del pueblo de Israel, ¿verdad? Este pueblo dice el Señor, que lo halló en el desierto, en yermo de horrible soledad, de allí lo tomo, lo consoló, lo animó, lo guió hacia una tierra especial, donde había abundancia, la Biblia nos dice que “fluía leche y miel” Dice que chupó miel de la peña, y tuvo aceite del duro pedernal; nuestro Señor tratando de hacernos entender, que este pueblo no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir, en el desierto lo único que le esperaba era la muerte; pero él lo tomo, él lo alimento, lo bendijo lo lleno de riquezas, eso está ahí representando, esa grosura, de que habla el pasaje, esos carneros de Basán, lo mejor del trigo, dice. Pero ¿qué dice más abajo? “pero engordo Jesurún” dice ¿verdad?, Jesurún, es una palabra de cariño para Israel, es como decir Israelcito; engordó el muchacho, se puso orgulloso ¿cómo dice? “Abandono al Dios que lo hizo” ¡Imagínese! “Menospreció la roca de su salvación” Hermanos, esto no está ahí, para que solamente lo leamos, está ahí para que sepamos que clase de seres somos, como ante la abundancia, el hombre tiende a olvidarse de Dios, a desconocerlo, a rechazarlo. El otro día hablando con un compañero de trabajo; a todo esto les diré que trabajo en un muy buen lugar, una buena empresa, pero... este mismo nivel, el buen sueldo, la buena salud; hace que sea muy difícil el poder predicar, el poder impactar a las personas con la palabra del Señor, ellos se sienten muy confiados en sus fuerzas, en su dinero, en su juventud y no les interesa mucho las cosas de Dios. Les estaba contando, que hablaba con un amigo, un compañero, presentándole el evangelio; el me decía: - No entiendo, para que me puede servir eso; soy una buena persona, tengo una familia bien constituida, en realidad no me falta nada. No lo necesito- ¡que manera de ver las cosas! ¿no cree usted? Pero, hermanos, esta es la condición general de todos. Todos tenemos esa tendencia. Yo se que muchos de ustedes han sido o están siendo transformados por Dios, están teniendo una nueva concepción de los bienes materiales, sienten alegría en el compartir. Hermanos el no hacerlo, el no entender, el no sentir alegría, el no sentir la necesidad de compartir lo que tenemos, aquello con lo que Dios nos ha bendecido, el no poner un grito en el cielo, dándole gracias a Dios, el no reconocerle a él como el que sustenta nuestras vidas, quiero decírselo ¡Eso si que es peligroso!

Quiero terminar este mensaje, diciéndole que por todas partes vea la gracia de Dios, ella ha sido derramada sobre nosotros, el no emplearla correctamente, el no darle la importancia que se merece, el no recordar lo antes éramos, el sentirnos cansados en la viña del Señor, es peligroso hermanos ¡muy peligroso! ¡anímese hermano! A partir de hoy vea la gracia de Dios en todo, seamos victoriosos ¡en su gracia! Amén, gloria a Dios. Que el Señor les bendiga.